CATAMARCA

Los decretos de Jalil unieron a los gremios y hay protesta en cuarentena

Un hecho político amenaza ser un verdadero dolor de cabeza para el gobernador Raúl Jalil en medio de la emergencia sanitaria. A ningún político le gustan las manifestaciones pero el mandatario y el coronavirus lograron lo imposible: que la gente salga a la calle a reclamar adoptando las medidas sanitarias para cumplir con el protocolo sanitario. Los decretos de Jalil unieron a los gremios y hay protesta en cuarentena.

Docentes, Rentas, Catastro, OSEP, CAPRESCA, Legislativo, Viales, ATE, SOEM, entre otros marcharán este miércoles 20 mayo para hacer sentir el malestar de las bases por los decretazos del Gobernador que según dijeron atenta contra derechos adquiridos de los trabajadores. Jalil logró unir a los gremios en una intersindical, algo difícil de hacer históricamente y según los sindicalistas marchan “obligados” porque el Gobernador “no les deja otra alternativa”.

Corpacci y Barrionuevo fueron insuficientes

El mandatario se confió en la pandemia para avanzar con una reforma laboral y negoció con legisladores y dirigentes de peso como la ex gobernadora Lucía Corpacci y el gastronómico Luis Barrionuevo. Pero ninguneó -o se acordó tarde- de consensuar con gremios locales de tal forma que cuando el Gobierno lo quiso hacer fue demasiado tarde. Ahora el oficialismo hizo desmedidos esfuerzos para desactivar la protesta pero fracasó.

Muchos se olvidan pero la actual protesta tiene dos antecedentes que fueron relevantes y que jugarían un papel clave más tarde. El caso de Valle Viejo y Recreo donde los intendentes Luis Polti y Susana Zenteno dejaron cientos de cesanteados y la actitud de Provincia no solo fue respaldar a los jefes comunales sino que mandó la policía a reprimir lo que provocó una suerte de solidaridad entre los gremialistas que avizoraban un futuro negro para los trabajadores.

Con la pandemia el Gobierno creyó que tendría impunidad para avanzar sin consenso convencido que todo estaría justificado y le permitió a la policía tener excesos advirtiendo o amenazando a los primeros manifestantes que “podrían ir presos por romper la cuarentena”. Así diluyó el abrazo simbólico a la Legislatura por la movilidad laboral. El gobierno tiene un serio problema político, una protesta en cuarentena, además del COVID-19. Incluso a esta hora se habla de renuncias en el gabinete de Jalil.

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