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Política

Cuando el problema es la radio del pueblo que mantiene el intendente

Hay servicios que no deberían ser politizados por el intendente.

Los lectores de El Aconquija plantearon a nuestro medio una grave necesidad de los pueblos del interior de Catamarca: la comunicación. Con este tema de la pandemia las radios han tenido una revalorización debido a que el internet es entre malo y regular. Sin embargo también se puso de relieve que las emisoras responden al intendente, o porque son emisoras municipales o por fuerza de la pauta oficial, afectando la calidad de la información y perturbando al tejido social.

Si se politiza, no sirve. Sobran los ejemplos en el interior de Catamarca, se diría que es una regla general. Hay servicios que no deberían ser politizados como la salud, la educación, la seguridad, la información-comunicación pero el diablo mete la cola. Así los intendentes terminan auspiciando supervisores a nivel educativo en la zona, exigiendo la cabeza de médicos porque no se reportan con ellos, pidiendo el traslado de personal policial y encima mintiendo por la radio del pueblo.

No es un problema menor porque por allí pasa la visibilización de las injusticias en estas localidades de la Catamarca profunda. El problema material o económico de que la mayoría no tiene otras vías para informarse o estudiar le da mayor notoriedad. Aunque resulte increíble, en la era de la comunicación muchos distritos quedan aislados porque no tienen buen internet o el Wi-Fi no solo es limitado sino que también depende del municipio o partido gobernante.

En este contexto delicado de emergencia sanitaria, las radios se vuelven una herramienta de desinformación o de desprestigio a los que el intendente considera “opositores” sin que ni siquiera exista la posibilidad del “derecho a réplica”. Incluso se han dado casos extremos donde los jefes comunales echaron trabajadores de la radio porque simplemente leyeron un WhatsApp de un vecino que planteó alguna inquietud sobre asuntos públicos.

Se supone que son radios comunitarias, al servicio de la gente, no emisoras contratadas por el mandamás de turno para hacer campaña política todo el año. La falta de opciones para comunicar e informarse es el mayor problema. Hay zonas donde no entra ni un mensaje de texto o hay que moverse para buscar señal para el celular. Esa debilidad es aprovechada por el jefe comunal que no deja de pregonar por esos micrófonos su profundo amor por el pueblo y la Democracia.