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Opinión

Anécdota en Belén: Solá Jais intentó manipular la agenda del Gobernador

Sucedió en la travesía que el Gobernador hizo por el interior de Catamarca.

El senador Solá Jais parece que no tiene otra cosa que hacer más que rosquear. Lo que faltaba es que quiera manejarle la agenda al Gobernador. Intentó interferir para que Raúl Jalil no visite un emprendimiento productivo en Hualfín. La osadía de legislador belicho se leyó como una falta de respeto al Primer mandatario ¿Con qué autoridad o por qué motivo el osado ingeniero se atrevió querer manipular las actividades de Raúl? ¿Quién es Sola Jaís?

Sucedió en la travesía que el Gobernador hizo por el interior de Catamarca junto al vicegobernador Rubén Dusso, el senador Dalmacio Mera, entre otros funcionarios y dirigentes. Estando en Belén, Solá Jais ofreció su casa para sugerirle a Jalil que no visite el emprendimiento productivo Campo de los Pozuelos, donde más tarde el Primer mandatario almorzó dejando en evidencia al cuestionado senador.

La audaz sugerencia de Solá Jais se debe al padrinazgo que asumió con el intendente Marcelo Villagrán, quién cree o está convencido que el dueño del emprendimiento tiene intereses políticos. El senador no averiguó lo suficiente y junto con Villagrán salieron muy mal parados, nada más y nada menos que con el Gobernador. Acostumbrado a politizarlo todo, perdieron de vista lo importante.

Jalil se entendió rápidamente con el empresario de apellido Mena Saravia porque hablaron el mismo idioma, la producción. Saltó el tema de la tranquera lateral que no era para evadir controles sanitarios sino para la maquinaria y las tierras usurpadas por el municipio, como el fondo de la cuestión. Mientras el Gobernador busca inversores, el legislador y el intendente se ocupan de retrasarlo u obstaculizarlo abiertamente.

Los colaboradores y asesores de Solá Jais y Villagrán aconsejaron que no era buena idea tratar de direccionar la agenda del Gobernador por el riesgo de que la jugada no saliera bien. Subestimar a Jalil en ese aspecto dejaba sentado un antecedente para futuros pedidos, comprometiendo la gestión y la política que quedó reducida a chusmerío, intrigas y habladurías. Sin embargo, Solá Jais y Villagrán insistieron y se prendieron fuego solos, a lo bonzo.

Por Juan Carlos Andrada
Especial para El Aconquija