Connect with us

Hola, ¿Qué estás buscando?

El Aconquija
covid-19
covid-19

Política

Las mineras y el Penal subestimaron al covid-19 y jugaron con la muerte

El Penal de Miraflores y las mineras de la provincia, están bajo lupa.

Estaba todo calculado. Las mineras fueron las primeras en promover un estricto protocolo para la pandemia. El anuncio fue celebrado por los intendentes del oeste y autoridades provinciales que garantizaban en todos los micrófonos que podrían contener al coronavirus. Hablaban solo de volver al trabajo al tiempo que aseguraban que no habría problemas, ellos llevaban tranquilidad a la gente. Las mineras y los funcionarios pro mineros subestimaron al virus y así les fue. En el Penal de Miraflores también jugaron con la muerte.

De repente estalló en Antofagasta y ahora en Farallón Negro (YMAD). Alumbrera también será noticia en cualquier momento. El protocolo no era garantía de nada, no se estaban haciendo bien las cosas. La gente tenía razón en llamar la atención. Muchos agentes sanitarios en los puestos camineros no veían con buenos ojos cómo se llevaba a cabo el procedimiento porque transitaba gente sin los controles que se prometían en los medios de comunicación adictos a la billetera de los intendentes o gobierno de turno.

Sin embargo, los funcionarios y gremialistas creen que pueden pasar de un extremo a otro sin que nadie se dé cuenta de su transfiguración. La intersindical minera le firmó un cheque en blanco a las empresas porque estaban apurados por volver a trabajar y ahora salen a marcar que las mineras no cumplían con el protocolo y ven errores en todos lados porque no saben cómo explicar la explosión de casos en Antofagasta. Chillar tarde no lo excluye de responsabilidad, incluso tal vez, no les convendría hablar.

En el Penal de Miraflores el Director Daniel Romero también aseguraba tener todo bajo control hasta que se confirmó la presencia del virus en el Servicio Penitenciario Provincial. Los familiares de los presos parece que tenían razón cuando insistían en que los reos y los guardiacárceles estaban a merced de la Virgen del Valle porque no se habían tomado las medidas que llegarían tardíamente tras el primer caso. Mujeres, madres e hijos del personal del Servicio Penitenciario también vivió la falta de gestión de las autoridades y se angustió
Lo que no entienden es el alto poder de contagio del coronavirus. Un sector de la sociedad es probable que tampoco, pero distingamos para no mezclar el ámbito público con el privado.

Los ciudadanos transgresores pueden ir presos y se les abre una causa judicial. Ahorita estamos hablando de lo público, por caso una empresa estatal que conduce Fernando Jalil (el hermano del Gobernador está al frente de YMAD), de los gerentes de LIEX y de Alumbrera, de las mineras que no terminan de mostrar responsabilidad. De espacios cerrados como el Penal que dependen del Gobierno y que no pueden dejar de velar tanto por la vida del personal de seguridad que trabaja ahí como del interno (aunque quisieran).

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *