Mientras especialistas destacan que Catamarca posee algunos de los recursos termales más importantes del país, la provincia continúa sin lograr un desarrollo integral que permita transformar ese potencial en empleo, inversión y crecimiento para las comunidades locales. La situación volvió a quedar expuesta tras el debate nacional sobre la necesidad de crear una ley que garantice la protección y el aprovechamiento sustentable de las aguas termales.
La urgencia de proteger el patrimonio natural
La licenciada en Turismo y especialista en turismo de salud y bienestar, Teresita Van Strate, fue contundente al referirse a la situación actual de estos recursos. “Lo estamos maltratando, lo estamos dilapidando y no nos pertenece sólo a nosotros”, afirmó al advertir sobre la necesidad de preservar un patrimonio natural considerado estratégico para las futuras generaciones.
Las declaraciones generan interrogantes inevitables sobre el manejo que se viene realizando de estos recursos. Catamarca cuenta con destinos reconocidos como Fiambalá, La Aguadita, Villavil y distintos circuitos vinculados al turismo termal, pero todavía existen numerosas oportunidades sin explotar y proyectos que no lograron alcanzar el desarrollo esperado.
Falta de planificación y políticas consistentes
La falta de una planificación sostenida y de políticas públicas consistentes aparece como una de las principales críticas hacia la gestión provincial. A pesar de los permanentes anuncios sobre turismo y desarrollo regional, amplios sectores consideran que los recursos naturales continúan desaprovechados o carecen de estrategias que permitan generar beneficios duraderos para las economías locales.
La especialista remarcó además que el termalismo puede transformarse en una herramienta para combatir la migración interna y generar empleo genuino. Si las oportunidades laborales crecieran alrededor de estos recursos, muchos jóvenes podrían permanecer en sus localidades en lugar de verse obligados a buscar alternativas fuera de sus comunidades.
Necesidad de infraestructura y visión estratégica
Sin embargo, para que eso ocurra resulta necesario avanzar con infraestructura, servicios, promoción y preservación ambiental. Las potencialidades existen, pero los resultados siguen siendo limitados frente a una gestión frecuentemente cuestionada por su lentitud, improvisación y escasa visión estratégica para transformar recursos naturales en desarrollo concreto.
La discusión sobre las aguas termales vuelve a exponer una realidad que se repite en otros sectores de la provincia. Catamarca dispone de recursos naturales excepcionales, pero sigue enfrentando dificultades para convertir esas ventajas en oportunidades sostenibles para su población. Mientras se habla de potencial, muchos ciudadanos se preguntan por qué ese “paraíso” del que hablan los especialistas todavía no logra traducirse en bienestar, empleo y crecimiento para las comunidades que conviven con esos recursos.