Productores están furiosos por la nueva invasión de langostas en Catamarca y La Rioja

Foto: Facebook Oficial Senasa Argentina.

Arrendatarios están implementando medidas desesperadas para intentar combatir las mangas de miles de estos insectos.
<a href="https://elaconquija.com/catamarca/2019/10/13/productores-estan-furiosos-por-la-nueva-invasion-de-langostas-en-catamarca-y-la-rioja/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-10-13T15:57:51-03:00">octubre 13, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-10-13T15:57:53-03:00">octubre 13, 2019</time></a>

Volvieron a Catamarca y sus alrededores mangas de langostas, causando daños incalculabes a las cosechas de los productores de la zona. No se las puede controlar porque deambulan por muchos lugares, permanecen momentáneamente en un lugar para al rato irse nuevamente. Asimismo, el Estado ha dado soluciones pero que resultaron insuficientes.

Hace cerca de veinte días estas langostas estaban por la provincia de Santiago del Estero, y ahora llegaron a Catamarca y La Rioja. El máximo problema con esto, además de las enormes pérdidas que refieren para los productores locales, es que no se las puede combatir. Al permanecer muy poco tiempo en una misma zona, se hace difícil erradicarlas por completo.

A esto se suma que no se puede rociar el veneno en ocasiones por la cercanía de pobladores en la zona. Entonces se da una situación de desesperación de productores y pasividad insólita por parte del Estado. Pasividad porque las avionetas de fumigación, por ejemplo, no cuentan con combustible para realizar su función. Claro ejemplo de ineficiencia por parte del gobierno.

Ante la falta de respuestas estatales, los productores toman decisiones como tocar bocina a las mangas de langostas, quemar gomas, meter máquinas para ahuyentarlas, etc. El Senasa y el Ministerio de Producción de Catamarca no pueden dar con esta plaga, siendo las localidades más perjudicadas Miraflores, Capayán, Nueva Coneta, Rincón, Colana y el sur de La Rioja.

En efecto, la alarma ya fue dada y las autoridades no aparecen. Las pérdidas millonarias que están sufriendo los dueños de los campos los está haciendo enfurecer, sacándolos de quicio. Se quejan de que tienen que renegar con los horarios burocráticos de atención del Senasa y el Ministerio de Producción (de 8 a 12). La situación se va volviendo crítica a medida que las horas pasan.