Fiestas marianas: El Obispo con aire acondicionado y vidrios polarizados, y los peregrinos muertos de calor

La distancia del obispo con el pueblo.
<a href="https://elaconquija.com/catamarca/2019/11/30/fiestas-marianas-el-obispo-con-aire-acondicionad-y-vidrios-polarizados-y-los-peregrinos-muertos-de-calor/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-11-30T11:57:26-03:00">noviembre 30, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-11-30T12:55:39-03:00">noviembre 30, 2019</time></a>

Ayer se celebró una jornada histórica con el traslado de la Virgen del Valle a la Gruta de Choya. Tuvo lugar la solemne Bajada de Nuestra Madre del Valle ante una multitud de fieles. Gran cantidad de fieles acompañaron a la Virgen del Valle hasta La Gruta, fueron en caravana y se reunieron en el templo. Saludando con pañuelos en alto, se acercaron a María.

Durante la jornada estuvieron presentes varias autoridades provinciales, como la gobernadora, el gobernador electo, el intendente de la capital, diputados, legisladores, fuerzas de seguridad y autoridades de la Iglesia como el obispo Luis Urbanc. No todo fue gozo, alegría y celebración ayer. Muchos de nuestros lectores nos informaron que una avergonzante escena que se vivió.

Lejos de querer acercar a los fieles a la Iglesia, y de compartir con los seguidores, el obispo optó por hacer la caravana desde su camioneta, con los vidrios polarizados subidos por el aire acondicionado, y sin siquiera saludar a las demás personas. El enojo llega de la mano de que muchas personas están alejándose de la Iglesia, y estas actitudes no acercan a nadie.

El obispado donde viven los curas.

Cabe recordar que el Obispo no es precisamente el más carismático de los obispos. Hace un tiempo fue filmado tratando de levantar puesteros de La Gruta, que tienen años en sus puestos, provocando un malestar en la gente de la zona. También es válido decir que hay toda una polémica en torno a el y a los curas a los que mantiene en la zona de la Catedral, sospechados de conductas ilícitas.

Las fiestas Marianas fueron celebradas por la Virgen y la fe, pero dejaron bastante que desear. Los fieles cada vez son menos, y cada vez se alejan mas de los referentes de la Iglesia, que distan de ser un ejemplo para la sociedad.