“Volvería a disparar”

“Volvería a disparar”

Lino Villar Cataldo, el médico acusado de matar de cuatro tiros al ladrón Ricardo «Nunu» Krabler, ocurrido en 2016, fue recientemente declarado por un jurado popular «no culpable». Hoy, el medico brindó contundentes declaraciones al confirmar que volvería a dispararle a un delincuente, si su vida o la de sus hijos corriera peligro.

«Tener un arma legal como el que yo tengo no es un delito. Y si ocurriera otro momento en el que peligra mi vida o la de mis hijos, tengo que defender. ¿Por qué un día me voy a defender y otro día voy a abrir los brazos y decir ‘máteme’?», expresó, luego de haber sido absuelto por el hecho ocurrido en la localidad bonaerense de Loma Hermosa en agosto de 2016, en medio de un asalto, según informó el diario El Intransigente.

El jurado tomó la decisión de acuerdo con la defensa del médico, que pidió que fuera absuelto debido a que éste actuó en legítima defensa. En declaraciones a Radio Con Vos, Villar Cataldo aseguró que en esos «cuatro o cinco segundos» en los que sucedieron los hechos por los cuales fue a juicio, él estuvo «enceguecido» y no tuvo tiempo de razonar.

Además, el médico declaró que «si hubiese tenido tiempo de razonar en ese momento… En ese momento no vi absolutamente nada. Fueron cuatro o cinco segundos. Uno tiene miedo, porque siente que lo van a matar. Uno razona por instinto y no por razonamiento, y actúa por defenderse porque siente que lo van a matar», expresó.

El médico afirmó que no sabe si existe algún proceso para que poder olvidar lo ocurrido porque «realmente vivir a diario con esta carga tan grande es muy fuerte» y continuó «terminó un proceso que significa que yo no voy a la cárcel, pero no el proceso interno y el hecho y el recuerdo permanente, y la angustia. No sé si esto me va a llevar a la muerte igual producto de una enfermedad severa, mi vida y la de mi familia ha cambiado absolutamente, esto es muy desagradable» finalizó.

Cabe recordar que ayer, antes de conocer el veredicto de los jueces, el médico se acomodó el saco, aclaró la garganta y se dispuso a dar un último discurso “Pido disculpas por este momento en el que hay muerto” dijo, y continuó “pero a este muerto no lo busqué. Me parece increíble estar en esta circunstancia. Estoy destruido, mi familia está destruida. Sé que hay una persona muerta y me causa dolor, porque mi vocación siempre fue velar porque hubiera vida”.

Este mensaje sorprendió a todos los oyentes, ya que lo hizo de manera opcional y no obligatoria. El miércoles, el médico declaró como acusado, y en su discurso apeló a la emoción y relató sus orígenes humildes, luego de que una perito balística de la Policía Bonaerense desmintiera su histórico relato de que le había disparado a Krabler con su Bersa 9 mm desde el piso.