El sindicalismo K hizo una demostración de fuerza y el Gobierno minimizó la protesta

El sindicalismo K hizo una demostración de fuerza y el Gobierno minimizó la protesta

El sindicalismo más cercano al kirchnerismo logró una movilización multitudinaria a Plaza de Mayo y se aseguró un alto acatamiento al paro que, aunque no contó con el aval de la CGT, se sintió fuertemente en el área metropolitana.

Según publica El Intransigente, más de 600 vuelos fueron cancelados y aunque muchas líneas de colectivos funcionaron, trasladarse por Buenos Aires fue casi una misión imposible, que requirió de mucha paciencia y en algunos casos ni siquiera eso alcanzó.

Para coronar la jornada, una amenaza de bomba en Constitución obligó a las autoridades a desalojar la estación de tren. La impaciencia de la gente se escuchó en las afueras, cuando se repitió un cantito en contra de la administración de Macri.

El ala sindical liderada por Hugo Moyano encabezó la movilización. Sin embargo, Hugo no hizo uso de la palabra en el escenario. Sí lo hizo su hijo Pablo, con duras críticas al gobierno. También hablaron Hugo Yasky y Pablo Micheli, de la CTA

Entre los dirigentes fue creciendo la idea de tomar este acto como un punto de partida para realizar más medidas de acción directa en los próximos meses, inclusive con paros generales. Pese a contar con la CGT inactiva, el Gobierno fue impactado por la protesta. 

Mauricio Macri salió a confrontar con los que convocaron a la huelga. “Mientras algunos eligen parar, nosotros trabajamos”, dijo junto a la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal durante un acto en Ensenada. 

Durante la jornada hubo más de 30 detenidos, acusados de protagonizar incidentes contra edificios de bancos en el microcentro. También se investigan los colectivos incendiados y la amenaza de bomba en Constitución.