El Reclamo por obras públicas en Catamarca se intensificó tras las denuncias de vecinos en el cruce de Chacabuco y Avellaneda y Tula. Los residentes informaron el 3 de junio de 2026 que los trabajos llevan cuatro semanas sin registrar avances significativos. Esta situación refleja una preocupación creciente por el cumplimiento de los plazos de ejecución en la infraestructura provincial.
Los damnificados canalizaron su malestar a través de la línea de Reporte Ciudadano del diario El Esquiú. Según los testimonios, no se observa personal ni maquinaria trabajando activamente en el sector desde hace un mes. Por lo tanto, el estancamiento de las tareas ha generado un clima de incertidumbre entre quienes transitan habitualmente por esa zona céntrica.
Además, el impacto de la obra paralizada afecta de manera directa la circulación vehicular en una de las arterias más transitadas. Los vecinos denuncian que la falta de señalización adecuada y los escombros acumulados deterioran el entorno cotidiano. En este sentido, exigen que las autoridades provinciales brinden una explicación oficial sobre la interrupción prolongada de los trabajos.
Crisis en la infraestructura provincial
Por otra parte, este Reclamo por obras públicas en Catamarca coincide con cuestionamientos presupuestarios en otras localidades del interior. La diputada Alba Carolina Aguirre denunció la falta de avances en el Centro Intercomunitario de Fuerte Quemado. A pesar de contar con una asignación de 525 millones de pesos, la segunda etapa no muestra progresos visibles actualmente.
En sintonía con estas críticas, referentes de los trabajadores viales advirtieron sobre el estado de la red caminera. Franco Carabajal, representante del sector en Vialidad Provincial, alertó sobre el deterioro creciente de las rutas. El dirigente señaló que la falta de mantenimiento adecuado compromete la seguridad de los conductores en todo el territorio provincial.
Actualmente, la gestión del gobernador Raúl Jalil enfrenta un panorama crítico que trasciende la obra pública urbana. El descontento por la infraestructura se suma a las demandas en los servicios de salud y el sistema educativo. Asimismo, el gobierno debe lidiar con reclamos salariales que complican la estabilidad de la agenda política durante este mes.
Para concluir, el malestar ciudadano en la intersección de Chacabuco y Avellaneda y Tula es un síntoma de problemas administrativos mayores. El Reclamo por obras públicas en Catamarca busca garantizar que los recursos estatales se traduzcan en mejoras concretas para la población. Los vecinos esperan que las tareas se reanuden a la brevedad para normalizar la vida urbana del sector.