A pesar de los esfuerzos oficiales, la gestión turística en Catamarca enfrenta un desafío estructural por la proliferación de prestadores no registrados. Evangelina Quarín, titular del área, admitió recientemente que el auge de la informalidad compromete la fiscalización estatal. Este escenario impacta directamente en la seguridad de los visitantes y el resguardo del patrimonio natural.
El mapa de la irregularidad en destinos clave
La Secretaría identificó puntos críticos donde el crecimiento descontrolado de la oferta es más evidente. Destinos de alta demanda como la Puna, Fiambalá, Belén y Tinogasta presentan los mayores índices de irregularidad. Según el sector privado, estas zonas requieren una intervención urgente para regularizar los servicios ofrecidos.
Retos en la gestión turística en Catamarca
La falta de controles efectivos ya ha derivado en perjuicios concretos sobre ecosistemas protegidos. Por ejemplo, se han registrado denuncias por daños ambientales en la Laguna Celeste causados por el uso indebido de cuatriciclos. Estas acciones irregulares evidencian la vulnerabilidad de los recursos naturales ante la ausencia de una vigilancia permanente.
Por otra parte, la informalidad genera una presión económica insostenible para el sector registrado. Los prestadores legales deben afrontar costos elevados en seguros obligatorios e impuestos nacionales. En cambio, los informales operan con precios significativamente inferiores al eludir estas responsabilidades básicas y las revisiones técnicas vehiculares.
La gestión turística en Catamarca vincula este fenómeno con transformaciones regulatorias a nivel nacional. Específicamente, los cambios en las normas para agencias de viajes han facilitado el surgimiento de nuevos actores sin acreditación. Además, el incremento sostenido de la demanda turística local ha superado la capacidad de fiscalización actual del Gobierno de Catamarca.
A pesar de la crisis de fiscalización, el sector formal mantiene expectativas favorables para las próximas temporadas. El foco de la planificación estatal está puesto en el invierno de 2026. Por lo tanto, se espera que la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho actúe como un catalizador de reactivación genuina según informan desde Turismo Catamarca.
Para revertir esta tendencia, las autoridades provinciales buscan optimizar la normativa vigente. La consolidación de una gestión turística en Catamarca profesionalizada sigue siendo el objetivo principal del gobierno de Raúl Jalil. Sin embargo, la regularización de los prestadores en el oeste provincial será determinante para el éxito del modelo.