El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que las tropas de su país podrían retirarse de Irán en un plazo de entre dos y tres semanas, tras lo que describió como el cumplimiento de los principales objetivos militares vinculados al programa nuclear iraní. Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista telefónica con el diario New York Post, en la que aseguró que la salida será “muy pronto”.
Según explicó el mandatario, la presencia militar estadounidense en la región atraviesa su etapa final, luego de una serie de operaciones que, de acuerdo con su visión, lograron desmantelar instalaciones clave vinculadas al desarrollo nuclear de Teherán. En ese sentido, sostuvo que las acciones fueron coordinadas con Israel y que el operativo ya habría alcanzado sus metas estratégicas.
En paralelo, Trump indicó que su administración mantiene contactos con sectores del gobierno iraní con el objetivo de avanzar hacia un posible acuerdo. En ese marco, señaló que actualmente dialoga con interlocutores que calificó como “más razonables”, en comparación con etapas previas del conflicto. Además, se refirió al impacto de la ofensiva militar y consideró que a Irán le demandará entre 15 y 20 años reconstruir la infraestructura afectada.
Por otro lado, el presidente descartó que Estados Unidos intervenga directamente en el control del estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores para el transporte global de petróleo. Según planteó, la seguridad en esa zona quedará bajo responsabilidad de los países de la región.
La situación en ese paso marítimo continúa generando incertidumbre en los mercados internacionales, especialmente por las restricciones que afectan a embarcaciones estadounidenses y de sus aliados, lo que podría tener consecuencias en el suministro y precio del crudo a nivel global.