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Impacto en surtidores: el alza del crudo internacional suma presión sobre las naftas en Catamarca

El conflicto en Medio Oriente y el encarecimiento del crudo amenazan con generar nuevas subas en los combustibles de la provincia.

La disparada del petróleo hacia los cien dólares en los mercados globales encendió las alertas sobre las naftas en Catamarca. El recrudecimiento del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán en el estratégico estrecho de Ormuz impulsó con fuerza las cotizaciones internacionales del crudo Brent, recortando al límite el margen de maniobra de las refinadoras locales y amenazando con trasladar inminentes aumentos hacia los surtidores del Valle Central y el interior.

Si bien operadoras como YPF implementan un sistema de amortiguación para moderar el impacto interno y el Gobierno nacional resolvió postergar las actualizaciones al Impuesto a los Combustibles Líquidos, el encarecimiento acumulado del 27% en naftas y 23% en gasoil sigue presionando los costos. Para la provincia, el escenario se agrava aún más al ubicarse históricamente en la franja más cara del país debido al recargo de los fletes terrestres desde las plantas de distribución.

Este nuevo frente alcista golpea de lleno el poder adquisitivo de los sectores medios y asalariados catamarqueños. Con ingresos locales que ya perdieron el equivalente a diez tanques de nafta desde finales de 2023, cualquier modificación tarifaria en las estaciones de servicio se traslada de forma automática a los costos de distribución de mercaderías y a los precios finales de la canasta básica de alimentos en los comercios barriales.

La situación resulta especialmente crítica para quienes dependen a diario del transporte de pasajeros para concurrir a sus lugares de trabajo. Con usuarios que recurren de forma habitual al saldo de emergencia de la tarjeta Sube —con un límite de apenas 1.200 pesos en colectivos— para poder movilizarse, la amenaza latente de un nuevo salto en los boletos urbanos e interurbanos condiciona gravemente el presupuesto familiar.

Costos logísticos, falta de compensaciones y el golpe al bolsillo de los usuarios

El inminente traslado de costos contrasta con la pasividad que exhibe la gestión del gobernador Raúl Jalil. Mientras el mandatario provincial resalta en convenciones empresariales los beneficios financieros que genera el modelo minero, la administración no implementó esquemas de alivio ni medidas de compensación tarifaria que amortigüen la brecha de precios que perjudica a los automovilistas locales frente a las tarifas del centro del país.

Esta falta de contención gubernamental profundiza el cuadro de sobreendeudamiento que agobia a las familias catamarqueñas. Con un índice de morosidad crediticia que trepa al 36,6% en la provincia debido al recurso desesperado al crédito caro para cubrir gastos cotidianos y boletas de luz, nuevos reajustes en las bocas de expendio terminarán de desarticular el consumo y la actividad mercantil en los centros urbanos.

La volatilidad del mercado petrolero internacional expone una vez más la desprotección estructural de las naftas en Catamarca. Con surtidores al borde de nuevas remarcaciones, fletes encarecidos y organismos provinciales que miran para otro lado ante el encarecimiento de los traslados básicos, los usuarios enfrentan una presión económica insostenible que deteriora aún más el costo de vida cotidiano.