Las «angelitas» explotaron en llanto

Las «angelitas» explotaron en llanto

María Julia Oliván fue mucho tiempo periodista de Intratables, sin embargo, el año pasado tomó la decisión de abandonar su puesto para dedicarse al 100% a la salud y el cuidado de su hijo, Antonio, ya que fue diagnosticado con trastornos en el lenguaje.

«Necesito estar cerca de él porque él está presentando nuevos desafíos y lo quiero acompañar. Siento que ése es el lugar donde tengo que estar, aunque me encanta este programa», dijo en su momento para sincerarse sobre la decisión que había tomado.

Ahora, meses después de su salida, la periodista decidió dialogar con Los ángeles de la mañana. Allí, contó cómo se encuentra la salud de su hijo y cómo era la lucha día a día. «Está precioso, primero empezó a decir palabras sueltas, con canciones. En otra vida fui payaso y eso me ayudó mucho, y ahora se tapa los oídos cuando me escucha, ya se cansó», comenzó contando.

«En realidad, primero fueron sílabas, como decir ‘banana’, no te pongas mal si no dice el ‘na’, ya lo ha va hacer, como el pedirte agua», agregó María Julia. «Antes cuando lo acostaba a dormir yo lloraba porque él no me miraba, le agarraba la carita y le decía: ‘Mirame hijo'», continuó la periodista ante el llanto generalizado de las «angelitas» que no pudieron contener la emoción tras el relato. «La hiciste llorar a Yanina Latorre», dijo Ángel De Brito entre risas. «No te puedo ni contestar. Admiro profundamente el laburo que hace. No puedo ni hablar. El positivismo que tiene…», alcanzó a decir la panelista con la voz quebrada.

Ante este emotivo testimonio, varias de las panelistas del programa, no lograron contener su llanto. En ese momento, Ángel De Brito bromeó con María Julia por haber hecho «llorar hasta Yanina Latorre»: «No te puedo ni contestar. Admiro profundamente el laburo que hace. No puedo ni hablar. El positivismo que tiene…».

Cinthia Fernández también se sumó al llanto desconsolado y admitió estar «hablando con la profesora de natación de Antonio y quedé muy emocionada. Me sigue hablando y sigo llorando». Lourdes Sánchez también rompió el llanto al confesar los miedos que tenía por la salud de Valentín, ya que le costó comenzar a comunicarse.

“Me sensibiliza mucho porque hace poco llevé a Valentín a una fonoaudióloga porque veía a un nene que hablaba un montón, y Valentín habla, pero muy poquito, dice palabras sueltas. ¿Y qué hace una mamá? Enseguida piensa que no habla, que le pasa algo. Te escuchaba, María Julia, y me hacía acordar a la entrevista que tuve con la fonoaudióloga, que lo primero que me dijo fue que Valentín no era autista. Que quizá era más vaguito para hablar», manifestó Lourdes.