Beatríz Salomón hizo su primera aparición pública

Beatríz Salomón hizo su primera aparición pública

La salud de Beatríz Salomón le estuvo jugando algunas malas pasadas a la exvedette, que pasó tiempo internada, fue operada y luego le diagnosticaron cáncer, por lo que debió realizar dolorosos e invasivos tratamientos que la ayudaron para que hoy esté mejor.

Meses atrás, cuando recién le habían dado el alta, Salomón contaba: «Susana Romero me consiguió a una persona para que me cuide en la noche, porque la noche es lo peor cuando me tienen que dar las pastillas y cambiarme los pañales, porque no puedo ir al baño. Esto es muy fuerte…».

Y agregó: «Es tremendo. Trato de tener pensamientos positivos, tener proyectos. Ante esta cosa de estar inútil, porque lo que me pasó cuando me caí ocurrió porque las inyecciones que me dan para la otra enfermedad que tengo son tan fuertes que cristalizan los huesos. Yo me quebré la cadera porque no tengo estabilidad, no puedo caminar. Con todo esto, una persona se vuelve una ameba».

«Esto es un gran estrés de 14 años de pelear contra la vida, contra una empresa terrible, de estar solo con Ana Rosenfeld al lado mío. Mi hija mayor va a cumplir 17 años y he pasado ese tiempo en mi casa, solo haciéndole de comer a las chicas, cuidándolas, yendo a los colegios. De casa al trabajo y del trabajo a casa», cerró.

Sin embargo, el tiempo pasó y, de apoco, Beatríz pudo ir mejorando a tal punto que este fin de semana se animó a hacer su primera aparición pública. La exvedette estuvo presente en el programa de Mirtha Legrand y allí habló al respecto de este último tiempo. «Es mi primera salida pública. Estoy mejor, ha sido un año terrible. Esta enfermedad es muy cruenta, pero me salieron bien los últimos análisis de sangre», reveló la exvedette. «Hace una semana que como de todo. Bajé 10 kilos, perdí toda la masa muscular. También perdí mi melena, esta es una peluca que me hizo mi coiffeur», contó.

Además, habló sobre el apoyo que recibió de sus hijas: «Fue tremendo, pero me agarré mucho de mis hijas. Son lo más importante y esa es la única manera de salir adelante. Fue difícil cuando me lo dijeron. Ese día los médicos me dijeron ‘usted tiene esto’ y yo tuve que contarles a mis hijas. Se lo dije a la más grande primero y me dijo: ‘Ay, mamá, no me dejes sola'».