Las pequeñas empresas en Catamarca atraviesan un escenario de creciente incertidumbre en un contexto donde la economía provincial exhibe contrastes cada vez más marcados. Mientras el Gobierno de Raúl Jalil sostiene que sectores como la minería y el turismo continúan mostrando indicadores positivos, comerciantes y empresarios vienen advirtiendo desde hace meses sobre la caída del consumo, el incremento de los costos y las dificultades para sostener la actividad cotidiana. En ese marco, los recientes datos nacionales sobre el cierre de miles de pymes reabrieron un debate que también encuentra eco en la provincia.
Según información del Sistema de Riesgos del Trabajo (SRT), entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 dejaron de operar 26.448 empresas empleadoras en el país. El dato más preocupante es que el 98% de esas firmas eran pequeñas y medianas empresas, mientras que la mayoría contaba con apenas uno o dos trabajadores. Para distintos referentes económicos, la situación refleja la fragilidad que enfrenta el entramado productivo de menor escala frente a un contexto económico complejo y de fuerte competencia.
Aunque esos números corresponden al plano nacional, en Catamarca también se vienen multiplicando las señales de alerta. Comerciantes locales han manifestado en reiteradas oportunidades que las ventas no muestran una recuperación sostenida y que el consumo continúa resentido. Esa realidad alimenta la preocupación de un sector que representa una parte importante del empleo privado y que depende directamente de la capacidad de compra de las familias.
Pequeñas empresas en Catamarca: entre el crecimiento de algunos sectores y las dificultades del comercio
El debate sobre las pequeñas empresas en Catamarca también pone el foco sobre el modelo económico provincial. En los últimos meses, el gobernador Raúl Jalil defendió la política fiscal de su administración y destacó el crecimiento de actividades como la minería, el turismo y otros sectores estratégicos. Sin embargo, esos indicadores positivos conviven con reclamos provenientes del comercio, de trabajadores municipales, docentes y otros sectores que advierten sobre la pérdida del poder adquisitivo y el enfriamiento de la economía cotidiana.
Esa diferencia entre los sectores que muestran expansión y aquellos que continúan enfrentando dificultades genera interrogantes sobre el alcance real del crecimiento económico. Empresarios sostienen que el desarrollo de actividades como la minería representa una oportunidad para la provincia, pero también plantean que sus beneficios deberían derramarse hacia el comercio, los servicios y las pequeñas empresas que sostienen buena parte del empleo privado.
A nivel nacional, dirigentes industriales señalaron que ramas como la construcción, el sector textil, el calzado, la metalmecánica y la industria autopartista todavía permanecen por debajo de los niveles de producción registrados años atrás. Además, atribuyen parte de las dificultades al aumento de costos, las limitaciones para acceder al financiamiento y la mayor competencia derivada de la apertura de importaciones, factores que impactan especialmente sobre las pymes.
En Catamarca, el escenario económico también se refleja en otros conflictos abiertos. Los reclamos salariales de trabajadores municipales, las demandas del sector docente y las advertencias de comerciantes por la baja del consumo muestran que buena parte de la denominada economía real continúa atravesando tensiones. Esa situación alimenta los cuestionamientos de quienes consideran que todavía no existe una recuperación homogénea capaz de beneficiar a todos los sectores productivos.
En paralelo, también comienza a consolidarse una discusión sobre la necesidad de diversificar la economía provincial. Especialistas y referentes empresariales coinciden en que fortalecer el comercio, los servicios y las pequeñas empresas resulta clave para reducir la dependencia de un número limitado de actividades económicas y generar un crecimiento más equilibrado en todo el territorio provincial.
El futuro de las pequeñas empresas en Catamarca aparece así como uno de los grandes desafíos para los próximos años. Mientras el Gobierno provincial continúa resaltando las oportunidades vinculadas con la minería y otras inversiones estratégicas, distintos sectores insisten en que el verdadero crecimiento solo podrá consolidarse cuando también se refleje en el fortalecimiento del comercio, la generación de empleo privado y la estabilidad de las pymes que constituyen el principal motor de la economía cotidiana.