La energía eléctrica en Catamarca volvió a convertirse en motivo de reclamo luego de que vecinos de los barrios La Quebrada y Cigali Mayu se manifestaran frente a las oficinas de EC SAPEM para exigir conexiones formales al servicio. Según denunciaron, decenas de familias viven desde hace años sin medidores y dependen de instalaciones precarias, velas y leña para cubrir necesidades básicas, una situación que consideran insostenible y que vuelve a poner el foco sobre el acceso a los servicios esenciales.
Los manifestantes sostienen que la falta de una conexión regular condiciona la vida cotidiana y limita el desarrollo de actividades básicas dentro de los hogares. Además del riesgo que representan las conexiones informales, remarcan que la ausencia de un suministro eléctrico seguro afecta la conservación de alimentos, el uso de electrodomésticos y las condiciones de estudio y trabajo de quienes residen en esos sectores.
El reclamo también expone una problemática que va más allá de la infraestructura. Para los vecinos, el paso de los años sin una solución definitiva genera un sentimiento de postergación y alimenta el malestar frente a la falta de respuestas concretas. En ese contexto, decidieron visibilizar la situación mediante una protesta frente a la empresa distribuidora de energía.
Energía eléctrica en Catamarca: un reclamo que vuelve a poner bajo análisis los servicios básicos
Ante la manifestación, EC SAPEM informó que las obras necesarias para llevar el servicio son técnicamente posibles. Sin embargo, aclaró que antes deberán realizarse relevamientos en cada sector e iniciarse los trámites administrativos correspondientes para determinar el alcance de la infraestructura necesaria y evaluar cada caso en particular.
Si bien la respuesta abre la posibilidad de avanzar hacia una solución, no establece plazos concretos para la ejecución de las obras. Esa falta de definiciones mantiene la incertidumbre entre las familias afectadas, que aseguran haber esperado durante años una regularización que todavía no llega y reclaman mayor celeridad en los procedimientos.
El conflicto también reabre el debate sobre la planificación del crecimiento urbano y la necesidad de que la expansión de nuevos barrios vaya acompañada por inversiones en infraestructura básica. El acceso a la energía eléctrica en Catamarca constituye un servicio esencial que impacta directamente en la calidad de vida, la seguridad y las oportunidades de desarrollo de las comunidades.
En los últimos meses, distintos reclamos ciudadanos relacionados con calles deterioradas, mantenimiento urbano, transporte público y servicios básicos reflejan una demanda creciente por respuestas más rápidas de los organismos públicos. La situación de La Quebrada y Cigali Mayu se incorpora a esa lista de planteos y vuelve a evidenciar que numerosos vecinos consideran insuficientes las soluciones frente a problemas cotidianos.
La utilización de conexiones precarias también representa un desafío desde el punto de vista de la seguridad. Este tipo de instalaciones puede incrementar el riesgo de accidentes eléctricos o incendios, además de generar inconvenientes técnicos en la red. Por ello, los vecinos insisten en que la regularización del servicio no solo implica mejorar su calidad de vida, sino también reducir situaciones de riesgo para las familias.
El reclamo por la energía eléctrica en Catamarca pone nuevamente sobre la mesa la importancia de garantizar el acceso equitativo a los servicios públicos. Mientras EC SAPEM sostiene que existen condiciones técnicas para avanzar con las obras una vez cumplidos los pasos administrativos, las familias continúan esperando una respuesta definitiva. La situación deja abierto el interrogante sobre los tiempos de ejecución y sobre la capacidad de las autoridades para atender demandas que, según los propios vecinos, llevan años sin resolverse.