El impulso del turismo en Catamarca sumó un nuevo capítulo con la presentación del proyecto “Catamarca Destino Turístico Inteligente”, una iniciativa que busca posicionar a la capital provincial como un referente regional mediante el uso de tecnología, innovación y nuevas herramientas de gestión. Sin embargo, el lanzamiento también coincidió con una serie de reclamos ciudadanos vinculados a servicios básicos e infraestructura, un contraste que vuelve a abrir el debate sobre las prioridades de la gestión pública.
La propuesta fue presentada durante una jornada de sensibilización realizada en el Complejo Urbano Girardi, donde funcionarios, empresarios y especialistas analizaron las ventajas del modelo de Destino Turístico Inteligente (DTI). Entre los principales ejes expuestos figuraron la gobernanza, la sostenibilidad, la innovación, la accesibilidad y la incorporación de herramientas tecnológicas para mejorar la experiencia de los visitantes y fortalecer la competitividad del destino.
Turismo en Catamarca: innovación frente a reclamos por infraestructura
Mientras el turismo en Catamarca busca avanzar hacia un modelo más moderno apoyado en inteligencia artificial, plataformas digitales y gestión de datos, distintos conflictos registrados en los últimos días muestran una realidad diferente para numerosos vecinos. Padres de alumnos mantienen tomada una escuela en La Puntilla para exigir una renovación integral de la instalación eléctrica, familias de La Quebrada y Cigali Mayu reclaman conexiones formales de energía, y vecinos de distintos sectores denuncian problemas de mantenimiento urbano y deterioro de calles.
A ello se suman los cuestionamientos por el estado de la Ruta Nacional 38, especialmente en el tramo de la Cuesta del Totoral, donde conductores advirtieron sobre baches y escasa señalización en una zona donde la niebla incrementa los riesgos para quienes circulan diariamente. También continúan los reclamos por el estado de la avenida Galíndez y por escombros que permanecen sobre la calle Félix Pla y Pérez tras la finalización de una obra, situaciones que vecinos consideran pendientes de resolución.
Durante la presentación del proyecto turístico, el especialista Gonzalo La Rosa destacó que la tecnología representa menos del 20% del modelo de Destino Turístico Inteligente y sostuvo que el verdadero eje es la gobernanza, entendida como la articulación entre el sector público y privado para planificar y medir resultados. Ese concepto adquiere especial relevancia frente a los distintos reclamos ciudadanos, ya que pone sobre la mesa la importancia de coordinar políticas que contemplen tanto la promoción turística como las necesidades cotidianas de la población.
El proyecto también propone utilizar herramientas digitales para recopilar información sobre los visitantes, mejorar la promoción del destino y ofrecer datos que permitan a los prestadores turísticos optimizar sus servicios. La estrategia busca consolidar a San Fernando del Valle de Catamarca como un polo de turismo de eventos y reuniones, con especial atención a celebraciones de gran convocatoria como la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho.
Sin embargo, la coexistencia entre iniciativas orientadas a la innovación y demandas relacionadas con infraestructura básica alimenta un debate que trasciende al sector turístico. Diversos reclamos registrados en las últimas semanas reflejan que una parte de la ciudadanía espera respuestas sobre problemas vinculados a servicios esenciales, mantenimiento urbano, conectividad eléctrica y obras públicas. Esa realidad genera cuestionamientos acerca de cómo compatibilizar las políticas destinadas al desarrollo económico con la resolución de necesidades que afectan de manera directa la calidad de vida.
El desafío para el turismo en Catamarca no pasa únicamente por incorporar tecnología o posicionarse como un destino inteligente. También dependerá de la capacidad de construir una imagen sustentada en infraestructura adecuada, servicios eficientes y una gestión que logre equilibrar la promoción del desarrollo con respuestas concretas a los reclamos de los vecinos. En ese contexto, el éxito de cualquier estrategia turística estará estrechamente vinculado a la percepción que tanto visitantes como residentes tengan sobre el funcionamiento cotidiano de la ciudad y de la provincia.