Las escuelas en Catamarca comenzaron a adoptar medidas propias para afrontar la ola de frío polar, en un escenario donde crecen los cuestionamientos hacia el Ministerio de Educación por la falta de una estrategia unificada. Mientras continúan las bajas temperaturas y aumentan los casos de enfermedades respiratorias, distintas instituciones decidieron flexibilizar la asistencia o reprogramar actividades para resguardar a estudiantes y docentes, evidenciando respuestas que surgen desde cada establecimiento ante la ausencia de definiciones generales.
Una de las decisiones que más repercusión generó fue la de la EPET Nº 7, que comunicó a las familias que la concurrencia de los alumnos quedará a criterio de cada hogar mientras persistan las condiciones climáticas adversas. Además, informó que las inasistencias no serán computadas durante este período y que no se avanzará con nuevos contenidos, limitando las clases a actividades de repaso para quienes asistan presencialmente.
Las escuelas en Catamarca adoptan medidas propias mientras crecen las críticas al Ministerio de Educación
La situación no es aislada. El Colegio Padre Ramón de la Quintana también resolvió modificar su planificación y reprogramar las actividades extracurriculares al aire libre previstas para estos días, priorizando el bienestar de los estudiantes. La institución fijó una nueva fecha tomando como referencia un pronóstico climático más favorable, una decisión que refleja cómo cada establecimiento comienza a implementar soluciones según su propia evaluación de la realidad.
Estas determinaciones llegan luego de varios episodios que dejaron expuesta la complejidad que atraviesa el sistema educativo provincial durante la ola polar. En Fiambalá, por ejemplo, el propio supervisor de Nivel Primario informó un ausentismo cercano al 95% luego de que el Ministerio dispusiera el regreso a la presencialidad. Según explicó el funcionario, muchas familias optaron por no enviar a sus hijos debido a las bajas temperaturas, mientras que numerosos docentes tampoco pudieron asistir por las dificultades para trasladarse.
Al mismo tiempo, el Sindicato de Docentes de Catamarca (SIDCA) solicitó formalmente al Ministerio de Educación adelantar el receso invernal o implementar clases virtuales. Desde el gremio argumentaron que existen establecimientos que carecen de calefacción y advirtieron que las condiciones actuales afectan tanto el aprendizaje como la salud de alumnos y docentes. Hasta el momento, ese planteo no derivó en una modificación general de la modalidad educativa.
La sucesión de hechos alimenta las críticas hacia la conducción del sistema educativo provincial. Mientras algunas instituciones flexibilizan la asistencia, otras suspenden actividades específicas y otras mantienen la presencialidad plena, distintos sectores consideran que la falta de criterios uniformes genera incertidumbre entre directivos, docentes y familias. Esa diversidad de respuestas también deja en evidencia que la realidad de cada escuela termina condicionando las decisiones por encima de una planificación centralizada.
El debate también pone sobre la mesa las condiciones de infraestructura de numerosos establecimientos educativos. Las denuncias por escuelas sin calefacción y los reclamos por mejores condiciones edilicias reaparecen cada vez que las temperaturas descienden de manera extrema. En ese contexto, docentes y familias sostienen que el problema trasciende la coyuntura climática y refleja falencias estructurales que requieren respuestas sostenidas por parte del Estado provincial.
Las escuelas en Catamarca atraviesan así un escenario en el que cada institución comienza a buscar alternativas para garantizar el funcionamiento de las actividades sin poner en riesgo a la comunidad educativa. Mientras persisten las bajas temperaturas y se mantienen los cuestionamientos por la falta de definiciones oficiales, el desafío para las autoridades provinciales será ofrecer respuestas claras y coordinadas que permitan afrontar situaciones extraordinarias sin trasladar toda la responsabilidad a las decisiones que adopte cada establecimiento por separado.