Un exhaustivo informe privado elaborado por la consultora Management & Fit desnudó la dramática realidad económica que atraviesan los hogares, donde el 75% de los ciudadanos admite que ya no llega a fin de mes o lo hace con severas dificultades. El relevamiento, realizado sobre 2.500 casos, confirma que la supuesta estabilización de las variables macroeconómicas no impacta de manera positiva en la economía real de las familias, que debieron recortar consumos esenciales y alterar drásticamente sus hábitos de gasto para subsistir. Esta profunda recesión, lejos de ser amortiguada por el Estado local, se ve potenciada por la falta de políticas de alivio fiscal y el sesgo recaudatorio que sostiene de forma persistente el Gobierno de Catamarca.
La directora de la consultora, Mariel Fornoni, detalló que existe una marcada paradoja entre los indicadores técnicos que festeja la dirigencia política y la alarmante pérdida del poder adquisitivo en la calle, una brecha que comenzó a deteriorar de forma irreversible las expectativas de la población. De acuerdo con el estudio, el endeudamiento familiar acumuló 16 meses de subas consecutivas, afectando ya al 60% de los hogares, un fenómeno que a nivel local se traduce en el retraso masivo del pago de impuestos y servicios esenciales. Para las cámaras comerciales y los centros vecinales, el ahogo financiero de la clase trabajadora es una consecuencia directa de la insensibilidad del Gobierno de Catamarca, que prioriza el superávit de las cuentas públicas por encima del hambre popular.
La parálisis de sectores clave para la generación de empleo genuino, como la construcción y el comercio minorista, agrava el escenario de vulnerabilidad en los departamentos del interior provincial. Mientras la actividad económica formal retrocede, la administración pública centralizada evita aplicar paritarias que compensen la inflación real de la canasta básica total. Este sistemático empobrecimiento de los asalariados públicos y privados transforma la agenda económica oficialista en un modelo fuertemente criticado por los sectores productivos, que observan un desinterés absoluto por reactivar el mercado interno.
El fracaso de la contención social y el fuerte endeudamiento de las familias del Valle Central
Los representantes de la oposición en la Legislatura advirtieron que los datos del informe privado anticipan un colapso inminente en la cadena de pagos del sector privado local. Según los parlamentarios, las familias catamarqueñas están utilizando tarjetas de crédito y préstamos informales para comprar alimentos básicos debido a la insuficiencia de los salarios actuales. El persistente rechazo de los bloques oficialistas a tratar proyectos de emergencia alimentaria y rebajas impositivas temporales vuelve aún más conflictivo el escenario de discusión paritaria con los gremios estatales que dependen del Gobierno de Catamarca.
La falta de programas específicos para fomentar el empleo joven y sostener a las pequeñas empresas familiares reduce las promesas oficiales de desarrollo productivo a meros eslóganes publicitarios. La gobernación prefiere acumular plazos fijos bancarios con los fondos de las regalías mineras antes que volcar recursos para mitigar los efectos de la crisis de consumo que destruye el tejido social. De esta manera, el demoledor panorama de endeudamiento y privaciones expuesto por el sondeo nacional ratifica el fracaso de una gestión que el Gobierno de Catamarca insiste en defender mediante estadísticas oficiales manipuladas.