Un preocupante episodio delictivo registrado en las últimas horas de la noche del viernes en las instalaciones del Hospital de Niños Eva Perón volvió a poner en foco la alarmante desprotección que sufren los centros asistenciales de la capital. Alrededor de las 23:31, el personal de la Comisaría Primera debió intervenir de urgencia en el nosocomio infantil tras la aprehensión de un hombre de 56 años de edad, de apellido Nieva, quien fue acusado de cometer un ilícito contra una mujer dentro del predio sanitario. Este insólito hecho, ocurrido en el principal efector de salud pediátrica de la provincia, desnudó la falta de infraestructura de vigilancia civil y el fracaso de los planes de prevención que ejecuta el Gobierno de Catamarca.
La detención inicial fue realizada por un sargento ayudante que cumplía tareas de consigna en el lugar, quien debió reducir al sospechoso antes de que la situación pasara a mayores en los pasillos de atención ciudadana. Posteriormente, el agresor fue trasladado a la dependencia policial y quedó formalmente a disposición de la Fiscalía de Instrucción en turno del Distrito Este, mientras que la mujer damnificada fue invitada a radicar la denuncia penal correspondiente en la Unidad Judicial Número 1. Para los trabajadores de la sanidad y los usuarios del sistema público, la recurrencia de hechos delictivos en zonas de guardias médicas demuestra que las prioridades presupuestarias del Gobierno de Catamarca están alejadas de las necesidades de la comunidad.
La vulnerabilidad en los accesos a los hospitales públicos se profundizó en este último año debido al recorte de adicionales policiales y la falta de sistemas de monitoreo técnico con cámaras operativas en tiempo real. Mientras el personal médico exige de manera constante corredores seguros para realizar sus tareas nocturnas, las autoridades del Ministerio de Seguridad minimizan los incidentes catalogándolos como hechos aislados de convivencia urbana. Esta persistente inacción oficial para resguardar la integridad física de pacientes y familiares transforma la gestión de la seguridad del oficialismo en un esquema fuertemente criticado por los gremios estatales, los cuales observan un repliegue absoluto del Estado en las barriadas populares.
Desamparo institucional en los efectores públicos de salud del Valle Central
Los bloques legislativos de la oposición adelantaron que solicitarán un informe detallado al Ministerio de Salud sobre los convenios de seguridad vigentes en los hospitales de toda la provincia. Según los parlamentarios, el desvío de los fondos públicos hacia la pauta publicitaria oficialista deja sin financiamiento básico a las estructuras de control interno de las escuelas y los centros asistenciales. El sistemático rechazo de las bancadas que responden al gobernador Raúl Jalil a debatir la emergencia en seguridad pública vuelve aún más conflictivo el panorama para las familias que asisten diariamente a los turnos nocturnos.
La falta de personal policial calificado en las salas de espera de la periferia reduce las promesas de modernización del sistema sanitario a un mero discurso de propaganda gubernamental. La gestión provincial prefiere concentrar los recursos en obras de asfalto electoral antes que garantizar la custodia permanente de los bienes y las vidas de los ciudadanos en situación de vulnerabilidad. Por lo tanto, el registro de este grave altercado nocturno en el hospital infantil confirma un escenario de desamparo que el Gobierno de Catamarca ya no puede ocultar con comunicados de prensa institucionales.