La estafa piramidal en Catamarca comenzó a generar preocupación luego de que una investigación judicial iniciada en Tucumán revelara una presunta maniobra financiera que habría provocado pérdidas millonarias y que podría haber alcanzado a inversores de distintas provincias del NOA. El expediente analiza denuncias por más de $536 millones y los investigadores no descartan que existan personas afectadas en territorio catamarqueño.
La causa tiene como principal investigado a Franco David Alderete, de 35 años, señalado como responsable de una estructura vinculada a Lebron Group SAS, una firma que ofrecía inversiones con promesas de altos rendimientos mensuales. Según las denuncias reunidas en el expediente, los aportantes entregaban importantes sumas de dinero con la expectativa de obtener ganancias superiores a las habituales del mercado.
De acuerdo con la investigación, las propuestas incluían retornos que podían alcanzar porcentajes elevados en períodos cortos, con inversiones realizadas tanto en pesos como en dólares. La promesa de rentabilidades extraordinarias habría sido uno de los factores que permitió captar nuevos participantes dentro del esquema que ahora es analizado por la Justicia.
Estafa piramidal en Catamarca: una investigación regional que pone bajo la lupa los controles y la prevención
Hasta el momento, la causa reúne 15 denuncias formales de personas que aseguran haber sufrido perjuicios económicos millonarios. Si bien la investigación se concentra principalmente en Tucumán, también existen presentaciones en otras provincias del norte argentino y se analiza la posibilidad de que ciudadanos de Catamarca hayan participado de la operatoria.
La situación vuelve a poner en discusión la necesidad de fortalecer las herramientas de prevención frente a posibles fraudes financieros. La aparición de propuestas de inversión con ganancias muy superiores a las habituales genera preocupación entre especialistas y ciudadanos, especialmente cuando no existen controles suficientes que permitan advertir rápidamente sobre posibles riesgos.
Según consta en la investigación, los problemas comenzaron cuando algunos inversores empezaron a registrar demoras en los pagos prometidos. Con el paso del tiempo, los reclamos aumentaron y las denuncias comenzaron a multiplicarse, mientras quienes habían ingresado al sistema reclamaban recuperar los fondos entregados.
Otro punto que llamó la atención de los investigadores fue la situación registral de algunas sociedades utilizadas dentro de la operatoria. Fuentes vinculadas al expediente señalaron que una de las firmas mencionadas no habría estado inscripta formalmente en los registros correspondientes, un aspecto que ahora forma parte del análisis judicial para determinar cómo funcionaba la estructura.
La estafa piramidal en Catamarca abre además un debate sobre la protección de los ciudadanos frente a ofertas financieras de alto riesgo y sobre el rol de los organismos públicos en la difusión de información preventiva. Mientras avanza la investigación judicial, todavía no existe confirmación oficial sobre la cantidad de posibles damnificados en la provincia, aunque la Justicia no descarta que puedan aparecer nuevas denuncias.
El caso mantiene en alerta a la región porque combina un elevado perjuicio económico, promesas de ganancias extraordinarias y una posible expansión hacia distintos puntos del NOA. Mientras los investigadores buscan determinar la responsabilidad de los involucrados, crece la preocupación entre quienes podrían haber quedado alcanzados por una maniobra que todavía continúa bajo análisis.