El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una seguidilla de alertas por vientos intensos para el oeste de Catamarca, con ráfagas que podrían alcanzar los 100 km/h. El aviso escala de nivel amarillo a naranja entre este miércoles y el viernes por la irrupción de viento Zonda.
Para la tarde del miércoles rige una alerta amarilla que abarca la Puna de Antofagasta de la Sierra, Belén, Tinogasta y Santa María, además de la Cordillera de Antofagasta de la Sierra y la Cordillera de Tinogasta. En las zonas de alta montaña el organismo prevé vientos del sector oeste de entre 60 y 80 km/h, con ráfagas que pueden llegar a los 100 km/h y reducción de la visibilidad.
El jueves el SMN elevó la advertencia a alerta naranja por viento Zonda para las áreas de monte de Andalgalá, Belén, Pomán, Santa María y Tinogasta, junto con las dos cordilleras ya mencionadas. Ese día el viento soplará entre 45 y 60 km/h con ráfagas superiores a los 80 km/h, y el fenómeno traerá “una reducción significativa de la visibilidad, un aumento repentino de la temperatura y condiciones de muy baja humedad relativa”, según detalló el organismo. El viernes la alerta naranja se extenderá a todo el oeste provincial.
El debate por la preparación en Catamarca
La seguidilla de alertas reabre el interrogante sobre la capacidad de prevención y respuesta del Gobierno provincial frente a emergencias climáticas anunciadas con antelación. Aunque los partes del SMN se difundieron con tres días de margen, la recurrencia de estos episodios en la región vuelve a poner bajo análisis la coordinación de los organismos encargados de asistir a las localidades afectadas.
El viento Zonda, característico del centro-oeste argentino, genera condiciones que complican el tránsito en rutas cordilleranas, favorecen incendios por la baja humedad y pueden provocar daños en viviendas e infraestructura. En ese contexto, especialistas en gestión de riesgos insisten en que la comunicación preventiva puertas adentro de cada municipio y la actualización de los protocolos de respuesta son claves para reducir el impacto.
Desde el SMN recomendaron a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales, una indicación que contrasta con la falta de un mensaje público unificado de las autoridades provinciales al cierre de esta nota. La experiencia de temporadas anteriores en Catamarca indica que la preparación logística —disponer cuadrillas de asistencia, relevar techos y ramas, establecer puntos de evacuación— es lo que distingue un operativo eficaz de una emergencia administrada a las apuradas.
Mientras los municipios del oeste catamarqueño se preparan para las jornadas más exigentes del jueves y el viernes, el episodio deja en evidencia que una planificación aceitada puede marcar la diferencia entre un fenómeno meteorológico adverso y un desastre con consecuencias humanas y materiales de peso.