“La tecnología es el escenario, no es una opción; hay que aplicarla, acceder a ella y sacarle el mejor beneficio posible”. La frase de Miriam Ramírez, secretaria general del gremio de taxistas, resume la estrategia con la que el sector encara la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho en Catamarca: el lanzamiento de una aplicación propia con tarifas promocionales que reducen hasta un 30% el costo habitual del viaje.
La herramienta digital, de alcance internacional, permite a los usuarios solicitar presupuestos sin necesidad de ingresar direcciones específicas. Esa función está pensada para los turistas que llegan a la provincia y buscan trasladarse a destinos como La Gruta o El Rodeo, sin conocer las calles exactas.
Ramírez precisó los nuevos valores: “con una bajada de 850 y una ficha de 85. Estaríamos cerca de una bajada de un 30%, así que son completamente accesibles”. La dirigente subrayó que el objetivo es posicionar al taxi como una alternativa competitiva frente al avance de las plataformas digitales de transporte.
Además de los precios reducidos, la aplicación incorpora una función de seguridad que permite al pasajero compartir su ubicación en tiempo real con un familiar o un tercero. “Dentro de la misma tecnología, tenemos la función para que, cuando el pasajero viaje, pueda enviarle su ubicación a un tercero o familiar para que nos sigan mientras estamos en camino”, detalló.
La crisis del sector de taxis en Catamarca y el desafío de sostener el servicio durante el Poncho
Para ordenar el servicio durante los diez días de la fiesta, el gremio coordinó con la organización del Predio Ferial un esquema especial de circulación. El acceso principal será peatonal, por lo que los estacionamientos de taxis se concentrarán sobre la avenida Sonzini y en la zona de la rotonda de acceso, donde se establecieron puntos estratégicos de ascenso y descenso.
La apuesta tecnológica no es solo una mejora del servicio, sino una respuesta directa a la crisis que atraviesa la actividad. Ramírez habló del desafío que imponen la “crisis generalizada” y la competencia de las aplicaciones, un escenario que —admitió— los obligó a “aggiornarse”. La dirigente también enfatizó que la prioridad del sector pasa por “brindar el mejor de los servicios” y garantizar la seguridad tanto del pasajero como del vehículo.
En ese marco, la reducción de tarifas durante el evento más convocante de Catamarca expone la necesidad de captar pasajeros incluso resignando rentabilidad. El sindicato busca que locales y visitantes perciban al taxi como una alternativa confiable y adaptada a los tiempos actuales, con un esquema de precios que, según la propia Ramírez, resulta “completamente accesible”.
Mientras la provincia se prepara para recibir una ocupación hotelera récord, los taxistas salen a disputar el mercado con descuentos, una aplicación de alcance internacional y funciones de seguridad que permiten el seguimiento del viaje en tiempo real. La movida deja en evidencia que, aun en el contexto de la celebración mayor de Catamarca, el derrame turístico no alcanza por sí solo para reactivar a un sector que sigue ajustando precios y sumando tecnología para mantenerse en pie.