Un joven de 27 años, de nacionalidad boliviana, fue detenido este martes en el Puesto Caminero El Portezuelo, en el departamento Valle Viejo, Catamarca, luego de que la policía le incautara más de un kilo de cocaína que llevaba oculta en una mochila mientras viajaba en un colectivo de larga distancia.
El procedimiento estuvo a cargo de la Dirección Drogas Peligrosas y contó con la participación de la División Canes Antinarcóticos, que realizaba controles vehiculares e identificación de personas sobre la Ruta Nacional N° 38.
Durante la requisa del equipaje del pasajero, los efectivos encontraron dentro de una mochila un trozo compactado con una sustancia de color blanco. La prueba de campo confirmó que se trataba de 1,065 kilogramos de cocaína, que quedó secuestrada como parte de la investigación.
Además del estupefaciente, los policías incautaron un teléfono celular y documentación considerada de interés para la causa. El joven fue trasladado y quedó a disposición del Juzgado Federal, que impartió las medidas judiciales correspondientes para continuar con la pesquisa.
Un corredor caliente para el narcotráfico
El hallazgo en El Portezuelo vuelve a poner el foco sobre los controles de seguridad en los accesos a Catamarca. La Ruta Nacional N° 38 es un corredor estratégico que conecta el NOA con el centro del país y que suele ser utilizado para el traslado de cargamentos de droga hacia los grandes centros urbanos.
La provincia funciona como una zona de paso para las organizaciones que trafican estupefacientes desde el norte argentino y los países limítrofes. La detención del joven boliviano refuerza la hipótesis de que los colectivos de larga distancia son uno de los medios elegidos para mover la mercadería ilegal sin levantar sospechas.
La Dirección Drogas Peligrosas mantiene una presencia permanente en los puestos camineros de Catamarca con el apoyo de la División Canes Antinarcóticos. Los perros detectores resultan una herramienta decisiva para identificar cargamentos que, como en este caso, estaban compactados y ocultos entre pertenencias personales.
El procedimiento de este martes mostró que, pese a los operativos desplegados, la provincia sigue expuesta al tránsito de narcóticos. Solo en lo que va del año, las fuerzas federales y provinciales incautaron varias toneladas de droga en distintos puntos del territorio catamarqueño, una cifra que evidencia la presión del narcotráfico sobre este corredor vial.
La causa quedó radicada en la órbita federal y se espera que en las próximas horas el juzgado ordene nuevas diligencias para determinar el origen y el destino final de la cocaína secuestrada en el Puesto Caminero El Portezuelo.