“Desde la División Ciberdelitos de la Policía de la Provincia, se informa a la comunidad en general la existencia de una modalidad de estafa digital que se encuentra en aumento, vinculada a la utilización de números telefónicos 0810 falsos que aparecen en buscadores de internet”, comunicó la fuerza provincial. La advertencia se conoció en un contexto crítico: en Catamarca ya se tramitaron más de 500 denuncias por estafas virtuales en lo que va de 2026, según confirmó la Fiscalía de Instrucción N.º 7 especializada en ciberdelitos.
La maniobra detectada se activa cuando una persona busca en internet un número de atención al cliente para resolver una supuesta operación sospechosa. Al llamar a un 0810 falso, los delincuentes se hacen pasar por representantes de la entidad financiera, informan que la operación detectada es una estafa y convencen a la víctima de que debe “resguardar” el dinero. La guían para hacer múltiples transferencias a cuentas de terceros e incluso la inducen a pedir un préstamo para seguir girando fondos.
La fiscal Paola González Pinto, a cargo de la Fiscalía N.º 7, advirtió en el programa El Ágora que las maniobras de ingeniería social se perfeccionan sin pausa. La funcionaria reconoció que Catamarca ingresó al “top 5” de las provincias con mayor cantidad de damnificados y que los sectores más vulnerables, especialmente los jubilados, son el blanco preferido de los estafadores, que suplantan la identidad de organismos como ANSES o PAMI.
El aluvión de causas dejó al desnudo las limitaciones operativas. Fuentes gremiales del Poder Judicial señalaron que la fiscalía carece de personal informático suficiente y de equipamiento forense actualizado, lo que dilata las pericias tecnológicas indispensables para avanzar. La asistencia que el organismo especializado debe prestar a las dependencias del interior profundiza la saturación.
Recursos insuficientes y prioridades en debate
La polémica por la asignación de fondos provinciales se intensificó en paralelo. Especialistas en seguridad informática advirtieron que resulta inviable combatir organizaciones criminales transprovinciales con estructuras administrativas desactualizadas y salarios deprimidos para los peritos. Mientras las brigadas de ciberdelitos permanecen desfinanciadas, la gestión del gobernador Raúl Jalil destina millonarios recursos a festivales masivos y pauta publicitaria, una contradicción que genera profunda indignación entre damnificados y asociaciones de consumidores.
Ante la escalada de fraudes, la División Ciberdelitos difundió recomendaciones concretas. “No confiar en números telefónicos obtenidos mediante buscadores de internet sin verificar su autenticidad”, es la primera medida. También instaron a no realizar transferencias de dinero por indicación telefónica y a cortar la comunicación ante cualquier sospecha, recordando que ninguna entidad bancaria pide mover fondos, solicitar préstamos o transferir dinero para supuestamente resguardarlo.
La fiscalía y la Policía insisten en que la consulta debe hacerse únicamente a los canales oficiales que figuran en el dorso de la tarjeta o en la página del banco. La División Ciberdelitos habilitó el correo ciberdelitos.policia.catamarca@gmail.com y el teléfono 383-4437523 para consultas y denuncias. Mientras las estafas se multiplican, el reclamo por políticas de prevención eficaces y mayor capacitación ciudadana se mantiene como una de las demandas centrales de la comunidad.