“Hay automedicación responsable y automedicación irresponsable. En este caso caeríamos en la segunda”, advirtió José Lescano, vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos de Catamarca, tras la decisión de la ANMAT de autorizar la venta libre de diez principios activos. La medida, que abarca medicamentos para alergias, afecciones respiratorias y problemas digestivos, encendió las alarmas en la provincia por el riesgo de que más pacientes pierdan la cobertura de sus obras sociales y recurran a tratamientos sin supervisión profesional.
Lescano explicó que la resolución no alcanza a cualquier presentación de esos productos, sino únicamente a dosis específicas establecidas por el organismo nacional. Como ejemplo, mencionó el caso de la carbocisteína en determinadas concentraciones, un mucolítico utilizado para facilitar la eliminación de secreciones respiratorias. La ANMAT sostiene que los medicamentos incorporados cumplen con criterios de seguridad, eficacia y efectividad.
“Nos llama mucho la atención que se esté haciendo cada vez más frecuente liberar principios activos”, expresó Lescano al referirse a la disposición. El farmacéutico recordó que la farmacovigilancia continúa activa una vez que el producto sale al mercado y que cualquier medicamento puede provocar efectos no deseados según la dosis o las condiciones particulares de cada persona.
El impacto en el bolsillo
“Muchos de estos medicamentos tenían cobertura de obras sociales. Al pasar a ser de venta libre, el paciente va a tener que pagar el cien por ciento del medicamento”, afirmó Lescano. El vicepresidente señaló que varios de los principios activos ahora liberados contaban con descuentos a través de obras sociales cuando requerían receta, un beneficio que desaparece al cambiar de categoría. Recordó, además, que en años anteriores otros fármacos de uso frecuente, como ciertos protectores gástricos, también fueron reclasificados como venta libre.
El farmacéutico puso el foco en los riesgos de la automedicación y sostuvo que “el gran peligro de esto es la automedicación”. Consideró que la decisión representa “un paso más” dentro de la política de desregulación del Gobierno nacional y opinó que el medicamento no debería ser tratado solo como un bien comercial, sino como un elemento esencial para el cuidado de la salud.
Subrayó, además, que el farmacéutico seguirá siendo una pieza clave para orientar a los pacientes en Catamarca y en todo el país. “Siempre lo fue el farmacéutico”, dijo, y destacó que su función incluye brindar asesoramiento técnico, responder consultas y promover el uso seguro de los medicamentos.
No obstante, el vicepresidente advirtió que la nueva disposición potenciará la automedicación “cien por cien”.
En la provincia, detalló Lescano, existen medicamentos que no pueden exhibirse libremente en góndolas y, aun cuando un paciente los solicite sin receta, el profesional está formado para hacer preguntas y detectar posibles usos inadecuados o abusivos. La resolución de la ANMAT habilita la compra sin prescripción de principios activos indicados para alergias, mareos, problemas digestivos y tos con flema, siempre en las concentraciones puntuales que fijó el organismo nacional. La inquietud en Catamarca, según el Colegio de Farmacéuticos, pasa por el avance de una modalidad de acceso a fármacos que, sin la intermediación de una consulta médica, deja al paciente sin la cobertura económica de su obra social y expuesto a los peligros de la automedicación irresponsable.