“Desde el viernes estuvo muy mal y se le está acabando el tiempo. Cada día que pasa es un día menos para él hasta que pueda empezar el tratamiento de quimioterapia”, dijo Karina Quevedo, madre de Juliano Quevedo (27). La mujer reclamó este miércoles desde las puertas del Hospital San Juan Bautista que el Ministerio de Salud de Catamarca acelere la derivación urgente de su hijo a Córdoba para que pueda arrancar la quimioterapia contra el linfoma de Hodgkin que padece.
Juliano está internado en el área de terapia intermedia de ese hospital con asistencia permanente de oxígeno, por un derrame pleural en el pulmón izquierdo. “Él está ahí, está con el oxígeno permanente. Los médicos hicieron el pedido para que vaya internado de cama a cama, pero lo que necesito es que la ministra apure el trámite porque es urgente, él ya ni siquiera puede viajar por sus propios medios ni en colectivo”, explicó Karina Quevedo.
Los profesionales que asisten al joven en Catamarca indicaron que el traslado hasta la provincia mediterránea debe hacerse obligatoriamente en un avión sanitario, con internación de cama a cama. La cita que la familia tenía programada para el 14 de agosto en Córdoba era únicamente una consulta evaluativa en consultorio externo, una modalidad que quedó descartada por el rápido deterioro de su salud.
El reclamo al Ministerio de Salud de Catamarca por una derivación que no puede esperar
Karina Quevedo solicitó la intervención urgente de las autoridades sanitarias provinciales para destrabar la derivación. Subrayó que su hijo estuvo muy comprometido desde el viernes y remarcó que la demora administrativa agrava el cuadro: sin la quimioterapia cada jornada que pasa reduce su ventana de tratamiento.
La familia permanece internada junto al paciente desde el 17 de julio en el hospital capitalino, el principal centro de salud pública de Catamarca, y no tiene margen para hacer gestiones presenciales. Por eso, pusieron a disposición la línea telefónica 3834-195791 para quienes puedan asistirlos o colaborar mientras aguardan una respuesta favorable de las autoridades.
El pedido público de la madre puso en evidencia la tensión entre los tiempos burocráticos y la urgencia de una enfermedad oncológica que no da tregua. Actualmente Juliano se encuentra más estable y monitoreado de manera constante por el equipo de guardia en el Hospital San Juan Bautista, según destacó su madre, aunque la necesidad del traslado sigue siendo perentoria.
Mientras se espera una definición del Ministerio de Salud de Catamarca, el joven continúa en terapia intermedia a la espera de un avión sanitario que lo derive a Córdoba para comenzar sin más demoras el tratamiento de quimioterapia.