“Se está tratando un proyecto de cambios donde nosotros sugerimos modificaciones porque deja obsoleta la Legislatura. Ya no rinde cuentas y también le da facultades a CAMYEN, no solamente sobre su estatuto sino también sobre las transferencias y las negociaciones que puede hacer para terceros”, advirtió la diputada provincial Natalia Saseta (PRO) sobre el debate minero en Catamarca. La legisladora cuestionó el proyecto de modificación de la empresa estatal CAMYEN que se discute en la Comisión de Minería de la Cámara de Diputados y alertó que, de aprobarse sin modificaciones, reduciría las facultades de control de la Legislatura sobre la administración de los recursos mineros en la provincia.
Saseta explicó que la oposición presentó despachos con modificaciones al proyecto, al considerar que amplía las atribuciones de la empresa estatal sin mantener los mecanismos de control legislativo en Catamarca. “Nosotros tenemos la obligación, y para eso nos eligió el catamarqueño cuando nos eligió como oposición, de cuidar el patrimonio de los catamarqueños”, afirmó.
Uno de los ejes centrales de la crítica es quién fiscalizará las decisiones de CAMYEN. “Mi pregunta fue quién va a controlar esto. El Tribunal de Cuentas, nos dijeron. Pero el Tribunal de Cuentas hoy lo maneja el mismo oficialismo. ¿Quién va a controlar esto?”, planteó la diputada. Para Saseta, el Tribunal de Cuentas no reemplaza el control político que debe ejercer la Cámara. “Las discusiones se dan ahí y ahí es donde creo que tiene que pasar obligatoriamente por la Cámara Legislativa”, sostuvo, y remarcó que ese control es una herramienta de equilibrio institucional.
La confianza como condición
La diputada vinculó la llegada de inversiones a Catamarca con la credibilidad de la provincia. “Creo que ahí estamos fallando, estamos fallando en la confianza”, dijo, y mencionó la sobrefacturación del litio como un antecedente mal manejado que dañó la relación con las comunidades. “Son cosas que cuando hablamos de la licencia social a la gente le cuesta volver a confiar”, explicó. Y agregó: “La falta de control estatal hace que la desconfianza caiga sobre el empresario minero”.
Pese a las críticas, Saseta reconoció el potencial de la actividad en Catamarca. “Tenemos una gran oportunidad hoy los catamarqueños. Tenemos proyectos mineros que pueden volver a poner de pie a la provincia”, afirmó. Sin embargo, contrastó esa visión con la herencia de Minera Alumbrera. “Seguimos siendo pobres. No tenemos conectividad, tenemos mucha pobreza y una deuda muy grande”, señaló, y apuntó que ese legado explica la desconfianza social: “La gente cuando habla de la licencia social hace el planteo de si de verdad esto le va a cambiar la vida o va a ser algo del momento”.
En esa línea, Saseta reclamó ampliar la participación de empresas catamarqueñas en la cadena de valor minera. Contó que en sus visitas a distintos proyectos observó que todavía existen dificultades para encontrar algunos proveedores y servicios locales en Catamarca, lo que limita que el impacto económico quede en la provincia.
La oposición espera que sus despachos con modificaciones sean incorporados durante el tratamiento legislativo del proyecto de CAMYEN, que continuará en debate en la Comisión de Minería en las próximas semanas.