El Gobierno de Catamarca puso en marcha la primera etapa de la construcción de la futura Terminal Metropolitana de Ómnibus, una obra estratégica que busca modernizar el sistema de transporte y reorganizar el acceso a la capital provincial. Los trabajos arrancaron con desmonte, limpieza y movimiento de suelo en un predio de nueve hectáreas ubicado sobre la Avenida Circunvalación, en el ingreso a la ciudad.
Las labores iniciales son ejecutadas por administración mediante Vialidad Provincial, organismo que depende del Ministerio de Hacienda y Obra Pública. El objetivo de esta primera intervención es acondicionar el terreno para dejar todo listo antes del arranque de las etapas constructivas propiamente dichas.
Desde el Ministerio de Integración Regional, Logística y Transporte señalaron que el movimiento de suelo permitirá avanzar con las fases siguientes de la obra. Esas etapas posteriores incluirán la construcción de la infraestructura principal de la terminal, aunque por ahora no se difundieron plazos concretos para ese salto.
El complejo se levantará sobre la Avenida Circunvalación, un punto que las autoridades consideran estratégico para concentrar el transporte de media y larga distancia y optimizar la circulación vehicular en Catamarca. La ubicación, en el ingreso mismo a la capital, apunta a sacar el tránsito pesado del casco urbano y ordenar los flujos de pasajeros que llegan y salen de la provincia.
Una obra que avanza, pero todavía deja dudas sobre costos y plazos
El proyecto forma parte de un plan de infraestructura más amplio que el Gobierno provincial impulsa para fortalecer la logística y el transporte. Según las proyecciones oficiales, la nueva infraestructura reorganizará el tránsito en el acceso a la ciudad y brindará mejores condiciones operativas tanto para las empresas de colectivos como para los usuarios.
La Terminal Metropolitana de Ómnibus fue definida por la administración provincial como uno de los principales nodos de movilidad de Catamarca. La obra apunta a responder al crecimiento sostenido de la demanda de pasajeros y a mejorar la conectividad provincial y regional, dos necesidades que la actual terminal ya no logra cubrir con eficiencia.
Pese al optimismo del anuncio, hasta el momento el Ejecutivo catamarqueño no informó el monto de inversión previsto para la obra ni el plazo estimado de finalización. Tampoco se conocen detalles sobre la cantidad de dársenas que tendrá el nuevo complejo, los servicios que incluirá ni el esquema de financiamiento con el que se sostendrá la construcción.
Otra de las incógnitas es cómo se articulará la futura terminal con la actual y qué cambios se prevén en los recorridos del transporte urbano una vez que el nuevo complejo esté operativo. Las autoridades no dieron precisiones sobre ese punto, aunque el plan general contempla una reorganización integral de la movilidad en el acceso a Catamarca.
Mientras las máquinas avanzan con el desmonte y el movimiento de suelo, las próximas fases —que incluyen la construcción de la infraestructura principal— todavía no tienen fecha de inicio confirmada. La expectativa oficial es que el terreno quede acondicionado en los plazos previstos para no demorar el arranque de la etapa constructiva central.