Un hombre de 33 años se presentó de manera voluntaria en la Comisaría Departamental Andalgalá, en Catamarca, y entregó un inodoro blanco con su tapa y una mochila de depósito para colgar. Los elementos habían sido denunciados como robados de un local comercial de la zona, en un insólito episodio que expone los delitos contra comerciantes en el interior de la provincia.
La denuncia fue radicada por un comerciante de 54 años, propietario de un negocio ubicado sobre la avenida Adolfo E. Carranza, en la ciudad de Andalgalá. Según consta en el expediente, el sanitario completo había sido sustraído del local horas antes, lo que motivó la intervención inmediata de los efectivos de la Departamental.
El 5 de agosto, a las 21:30, el hombre de 33 años llegó a la seccional por sus propios medios e hizo entrega del inodoro y la mochila de depósito. Los uniformados incautaron de inmediato los objetos y los cotejaron con la denuncia previa, confirmando que se trataba de los mismos elementos sustraídos del comercio.
Más tarde, las tareas investigativas permitieron el arresto en averiguación del hecho de un sospechoso de apellido Guitan, de 36 años. El hombre quedó alojado en la dependencia policial a disposición de la Fiscalía de la Segunda Circunscripción Judicial, que ya impartió las directivas a cumplimentar.
El caso, más allá de lo curioso del botín, refleja una realidad que preocupa a vecinos y dueños de pequeños comercios en Catamarca: los robos en locales, aun sin violencia, generan pérdidas económicas y una sensación de desprotección constante. En ciudades del interior como Andalgalá, donde gran parte de la actividad económica se sostiene sobre emprendimientos familiares, cada hurto alimenta el reclamo de mayor presencia policial y estrategias de prevención que alcancen a todos los barrios.
La rápida recuperación del inodoro fue posible gracias a la presentación voluntaria del hombre de 33 años en la comisaría departamental, un gesto que llamó la atención de los investigadores y que derivó en el arresto del sospechoso horas después. Fuentes policiales de Catamarca indicaron que los objetos quedaron en resguardo mientras avanzan las actuaciones judiciales.
El detenido permanecía alojado en la dependencia policial a la espera de que se completaran las medidas ordenadas por la Fiscalía de la Segunda Circunscripción Judicial. El comerciante damnificado, por su parte, aguarda la resolución del caso y confía en que la recuperación de los elementos no sea un hecho aislado en una zona donde los delitos contra la propiedad siguen siendo moneda corriente.