El sobreendeudamiento en Catamarca comienza a mostrar una cara cada vez más vinculada a las necesidades cotidianas de las familias. Así lo planteó el contador Juan José Pérez, presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Catamarca, al analizar el crecimiento de la morosidad y advertir que muchas personas recurren al crédito no para comprar bienes de mayor valor, sino para afrontar gastos básicos como alimentos y servicios. La situación forma parte de un escenario nacional en el que un informe difundido en julio señaló que casi 7 millones de personas quedaron fuera del circuito formal de crédito tras 19 meses consecutivos de aumento de la mora.
Pérez sostuvo que Catamarca no queda al margen del deterioro del acceso al crédito y señaló algunas particularidades locales, entre ellas el uso de tarjetas para aprovechar beneficios comerciales como el Marcatón. Sin embargo, el dato que más preocupa es el cambio en el destino del financiamiento: según explicó, el crédito se utiliza cada vez más para “comida y servicio”. En ese contexto, cuestionó la mirada que atribuye el endeudamiento exclusivamente a decisiones individuales y sostuvo que la caída de los ingresos lleva a muchos hogares a buscar alternativas para sostener su economía.
Sobreendeudamiento en Catamarca: créditos rápidos, tasas elevadas y familias cada vez más comprometidas
La advertencia adquiere mayor relevancia por la facilidad con la que actualmente pueden obtenerse préstamos mediante billeteras virtuales y aplicaciones. El presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Catamarca señaló que, en muchos casos, basta con hacer un clic para recibir el dinero en la cuenta. Esa rapidez, que puede resultar atractiva frente a una urgencia económica, también puede ocultar el verdadero costo de la operación si el usuario no analiza con detenimiento las condiciones antes de aceptar.
Uno de los principales cuestionamientos está precisamente en las tasas de interés y el costo final de los préstamos. Pérez afirmó que las tasas para créditos destinados al consumo pueden ubicarse por encima del 30%, 40% o 50%, dependiendo de la entidad y de las condiciones. Por eso insistió en que el indicador fundamental no es solamente la tasa anunciada, sino el Costo Financiero Total (CFT), ya que permite conocer cuánto terminará pagando efectivamente quien toma el crédito.
El contador recomendó utilizar los simuladores de cuotas que ofrecen las plataformas formales antes de asumir una nueva obligación. La herramienta permite comparar alternativas y conocer el monto final de la deuda, una cuestión especialmente relevante cuando el préstamo se toma para cubrir gastos corrientes. El problema aparece cuando una familia necesita recurrir de manera reiterada al crédito para llegar a fin de mes: en ese escenario, una solución inmediata puede convertirse en una carga difícil de sostener cuando se acumulan cuotas, intereses y otras obligaciones.
La discusión también llegó al terreno político. Pérez respaldó el proyecto impulsado por el diputado nacional Sebastián Nóblega para establecer un régimen temporario de protección frente al sobreendeudamiento y reestructuración de deudas de personas, familias y Mipymes. Según explicó, la iniciativa busca generar planes de pago sostenibles y evitar que las obligaciones financieras comprometan los ingresos esenciales. El planteo, aclaró, no implica que el Estado asuma las deudas privadas, sino que apunta a facilitar una negociación entre deudores y acreedores.
La propuesta abre además un debate sobre qué tipo de crédito necesita la economía. Pérez fue contundente al afirmar que “el crédito en Argentina está muerto hace muchos años” y sostuvo que el problema no se resuelve únicamente limitando las tasas. A su entender, resulta necesario recuperar el financiamiento destinado a inversión y producción, capaz de generar empleo e ingresos. En esa lectura, el sobreendeudamiento no sería solamente un problema financiero de los hogares, sino también una señal de las dificultades existentes para acceder a herramientas que permitan mejorar la capacidad económica.
Para quienes hoy necesitan recurrir a un préstamo, la recomendación del especialista es concreta: mirar el Costo Financiero Total antes de aceptar la operación. En Catamarca, donde el uso del crédito también forma parte de la economía cotidiana, el desafío pasa por evitar que el financiamiento de corto plazo termine profundizando los problemas de los hogares. La discusión queda planteada entre la urgencia de quienes necesitan dinero para sostener sus gastos y un sistema de crédito que, según el diagnóstico expuesto, puede terminar convirtiendo esa necesidad en una deuda cada vez más difícil de afrontar.