El dilatado proceso penal que investiga graves delitos de acoso virtual contra menores en el ámbito educativo sufrió una nueva postergación, luego de que la Justicia resolviera reprogramar el juicio contra un ex catequista en Catamarca. La decisión judicial posterga el debate oral donde el imputado deberá responder por múltiples maniobras de hostigamiento digital desplegadas contra estudiantes de un reconocido establecimiento confesional de la Capital.
La resolución fue dictada formalmente por los integrantes de la Cámara Penal N° 1, tribunal que tenía a su cargo el inicio inmediato de las audiencias contra Gabriel Olivera. El acusado se desempeñaba como docente de educación religiosa y además ejercía como encargado de diversos espacios culturales vinculados a la pastoral del Colegio Padre Ramón de la Quintana, posición institucional desde la cual mantenía un trato cotidiano con la comunidad escolar.
Según consta en la acusación fiscal, Olivera enfrenta cargos por el delito de grooming tras haber utilizado perfiles apócrifos en redes sociales, haciéndose pasar por mujer con el propósito de contactar, engañar y seducir a alumnos menores de edad de la institución. Las maniobras denunciadas causaron una profunda conmoción en la comunidad educativa catamarqueña, dejando al descubierto la vulnerabilidad del alumnado frente a conductas abusivas en el entorno escolar.
La prórroga del debate oral se originó a partir de una solicitud formal presentada por una de las víctimas, quien actualmente se encuentra radicada en la provincia de Córdoba para concluir sus estudios universitarios. Ante la imposibilidad temporal de comparecer en los tribunales locales, la querella particular formalizó el pedido de postergación para asegurar su testimonio presencial en las audiencias.
Nueva fecha procesal para el juicio contra un excatequista en Catamarca
El planteo judicial fue gestionado por el abogado querellante Marcos Gandini, quien justificó la necesidad de postergar el inicio del juicio para resguardar plenamente los derechos y la participación de la víctima en el debate. Tras analizar las razones expuestas, el tribunal hizo lugar a la solicitud de la parte acusadora y fijó un nuevo cronograma judicial para el esclarecimiento de los hechos.
En consecuencia, los magistrados de la Cámara Penal N° 1 establecieron que las audiencias se llevarán a cabo durante la primera quincena de diciembre, fecha en la que finalmente se analizará el material probatorio y se determinará la responsabilidad penal del ex catequista. El retraso procesal mantiene a la expectativa a las familias afectadas, que reclaman sanciones ejemplares ante los episodios de acoso virtual denunciados.
El desarrollo definitivo del juicio contra un ex catequista en Catamarca pondrá a prueba la celeridad de los tribunales locales para juzgar delitos tecnológicos que involucran a menores de edad dentro de instituciones educativas. La resolución del caso sentará un precedente clave en materia de protección a la infancia y control sobre el personal a cargo de menores en ámbitos confesionales.