La profunda caída del consumo y el asfixiante nivel de morosidad doméstica encendieron las alarmas de la Unión Comercial de Catamarca, cuya conducción llevó un formal reclamo ante la Cámara de Diputados provincial. Durante una reunión con la Comisión de Industria, Comercio y Deporte, los representantes mercantiles advirtieron sobre la gravedad de un escenario en el que las familias recurren al financiamiento con plásticos bancarios no para adquirir bienes durables, sino para cubrir necesidades elementales de subsistencia diaria.
El presidente de la entidad empresaria, José «Pepe» Martínez, expuso ante legisladores de todas las bancadas políticas la urgencia de instrumentar herramientas formales de refinanciación de pasivos para particulares y MiPyMEs. El dirigente remarcó que el elevado costo de financiamiento y las tasas punitivas terminan agotando los márgenes de compra de la población, paralizando la actividad comercial y empujando a los sectores medios hacia esquemas usurarios.
En sus declaraciones, Martínez puntualizó que los usuarios utilizan actualmente las tarjetas de crédito para costear alimentos de la canasta básica y medicamentos. Al respecto, sostuvo que si no se implementa una reestructuración con tasas de interés razonables a través de acuerdos con la banca pública, la actividad económica provincial continuará retrocediendo y profundizando el cierre de locales comerciales.
El representante empresarial sugirió tomar como referencia iniciativas adoptadas en otras jurisdicciones del país, donde se articularon esquemas con el Banco Nación para topar los intereses de las deudas familiares. La propuesta apunta a evitar la asfixia crediticia que sufren tanto los consumidores al momento de abonar los resúmenes mensuales como los pequeños comerciantes que ven reducidos sus niveles de facturación.
Carga impositiva, tarifas y el planteo de la Unión Comercial de Catamarca
Si bien desde la entidad mercantil se valoraron medidas transitorias como los subsidios a las tarifas de energía eléctrica para comercios y mayoristas, Martínez insistió en la necesidad de otorgar un verdadero alivio fiscal. En ese sentido, reclamó una reducción efectiva en la presión impositiva local y la revisión de los esquemas de cobro anticipado de tasas provinciales y municipales que afectan el capital de trabajo de los negocios.
Respecto a la situación laboral y el funcionamiento del sector, el titular de la federación describió un panorama complejo marcado por el cierre de locales tradicionales en las peatonales céntricas debido al encarecimiento de los alquileres comerciales. Muchos comerciantes debieron trasladarse a zonas más alejadas o reconvertir sus modelos de negocio para evitar despidos y mantener activas sus fuentes laborales en el Valle Central.
La advertencia formulada por la Unión Comercial de Catamarca expone el deterioro del poder adquisitivo de los hogares y sus consecuencias directas sobre la economía real. Ante el planteo presentado en el Poder Legislativo, los comerciantes esperan definiciones urgentes por parte de los organismos públicos provinciales para aliviar las deudas familiares, frenar la caída en las ventas y preservar las fuentes de empleo en el distrito.