La marcada retracción del consumo y la modificación en los hábitos vacacionales profundizaron las dificultades para el sector turístico en Catamarca. Operadores y representantes empresariales alertaron que la actividad atraviesa un panorama crítico debido a la disminución del flujo de visitantes y a la drástica reducción en la contratación de servicios formales, un fenómeno que expone la pérdida de competitividad de los prestadores provinciales frente a otros destinos del país.
El presidente de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo local, Cristian Fernández, describió que la recesión económica forzó a las familias a prescindir de paquetes contratados, guiadas y excursiones organizadas. De acuerdo con el relevamiento gremial, los viajeros optan de forma mayoritaria por movilizarse en vehículos propios y gestionar sus itinerarios de manera independiente para abaratar costos, dejando al margen a las empresas intermediarias.
Si bien la baja en el movimiento responde a una desaceleración generalizada que también golpeó con caídas de entre el 25% y el 30% a plazas tradicionales como Salta o Puerto Iguazú, los prestadores catamarqueños remarcaron que el impacto en la provincia es más severo. El sector denunció la persistencia de fallas estructurales que limitan su desarrollo, entre las que sobresalen la carencia de planes de financiamiento en cuotas y la inexistencia de campañas sostenidas de difusión institucional por parte de los organismos oficiales.
Los registros de los últimos fines de semana largos evidenciaron esta fragilidad comercial. En fechas conmemorativas como el Día del Trabajador, la afluencia se mantuvo moderada y circunscripta a paseos puntuales de la Capital —tales como la Casa de la Puna, el Pueblo Perdido de la Quebrada y el Dique El Jumeal—, mientras que en el interior solo localidades como Andalgalá lograron sostener cierta dinámica gracias a sus circuitos de naturaleza.
Ausencia de promoción oficial y desafíos del sector turístico en Catamarca
El repliegue del público concuerda con las cifras difundidas a nivel nacional por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que computó un retroceso interanual del 8% en la cantidad de personas movilizadas durante los feriados. El estudio destacó además un acortamiento visible de las estadías y una poda en los gastos diarios, donde el presupuesto se destina exclusivamente a servicios básicos de comida y combustible en detrimento del esparcimiento.
Ante este escenario adverso, las expectativas de los comerciantes y operadores del rubro quedaron atadas casi con exclusividad a convocatorias masivas como la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. No obstante, desde las entidades empresarias insistieron en que un acontecimiento anual resulta insuficiente para garantizar la rentabilidad de las agencias a lo largo de los doce meses.
La falta de políticas de fomento profundiza el desfasaje económico que afronta el sector turístico en Catamarca. Con agencias que pierden clientes frente a la autogestión de viajes y una demanda restringida, los prestadores reclaman al Gobierno provincial herramientas de crédito accesibles, inversiones en infraestructura y una promoción estratégica continua para evitar el cierre de empresas locales.










