Un crudo informe técnico expuso la magnitud del quebranto financiero que golpea a miles de familias endeudadas en Catamarca. La investigación titulada “No es la gente: es la economía”, confeccionada por el Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) en base a microdatos de la Central de Deudores del Banco Central, reveló que el 36,6% de los catamarqueños con créditos de consumo cayó en situación de mora, ubicando a la provincia casi nueve puntos por encima de la media nacional, situada en el 28%.
El estudio tomó como caso testigo el derrotero de un vecino catamarqueño de entre 40 y 44 años que en septiembre de 2024 debía 51.000 pesos en la plataforma Mercado Libre para cubrir gastos corrientes. Veintidós meses después, en junio de 2026, ese compromiso inicial se multiplicó por treinta hasta alcanzar 1.529.000 pesos repartidos entre la billetera virtual, el Banco Nación y Tarjeta Naranja, acumulando un atraso superior a los 90 días que lo precipitó en una cesación de pagos involuntaria.
Los economistas explicaron que este mecanismo responde al efecto de “bola de nieve”, provocado por el desplome salarial y el agotamiento de los ahorros populares. Al no alcanzar los ingresos para cubrir la canasta básica, los usuarios recurren a nuevos préstamos para pagar cuotas previas dentro de un mercado no bancario que impone tasas de interés real del 8,9% mensual, provocando que los montos adeudados se dupliquen en términos de poder adquisitivo en menos de nueve meses sin necesidad de realizar nuevos consumos.
La paralización de la cadena de pagos ya muestra consecuencias directas sobre la economía real del Valle Central. La Unión Comercial de Catamarca advirtió que el sobreendeudamiento agotó de manera masiva los márgenes de compra de las tarjetas de crédito, frenando las ventas del comercio minorista debido a que la ciudadanía no utiliza el financiamiento para adquirir bienes durables, sino para cancelar facturas de servicios esenciales y comprar comida en los supermercados antes del corte del suministro.
La escalera del endeudamiento, el freno comercial y el contraste con el discurso oficial
El relevamiento de MATE cuestionó de raíz las posturas que pretenden responsabilizar a los vecinos por su conducta financiera. Los autores enfatizaron que ninguna política de educación financiera, advertencia preventiva ni registro crediticio revierte esta dinámica expulsiva, concluyendo que la única alternativa real radica en que las remuneraciones laborales recuperen el valor adquisitivo indispensable para afrontar el costo efectivo de la vida cotidiana.
Este diagnóstico técnico demuele las recetas planteadas por el Gobierno provincial para contener la crisis económica de los hogares. Mientras la gestión de Raúl Jalil impulsa que los deudores asistan a cursos obligatorios para obtener refinanciaciones mediante Capresca y pide hasta veinte días de espera, los datos confirman que las familias recurren a los préstamos de billeteras virtuales acorraladas por la necesidad inmediata de subsistencia alimentaria.
El testimonio de la deuda multiplicada visibiliza el drama cotidiano que enfrentan las familias endeudadas en Catamarca. Con más de un tercio de los usuarios atrapados en mora profunda, comercios barriales desiertos por el agotamiento del crédito y un Ejecutivo provincial que minimiza el deterioro social en paneles ejecutivos, la realidad de los hogares reclama medidas de fondo que recompongan el poder adquisitivo frente al avance usurario del sistema financiero.