El incremento impositivo sobre los surtidores no se tradujo en obras para las rutas de Catamarca. Un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) reveló que el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) aumentó un 1.387% en términos nominales desde noviembre de 2023. Descontada la inflación acumulada del 329%, el salto real fue del 240%, lo que triplicó la carga tributaria para automovilistas y transportistas.
Pese a que la recaudación destinada a vialidad subió un 91,2% en términos reales entre enero y agosto de 2026, los recursos no bajaron al asfalto. El informe detalla que el gasto devengado por la Dirección Nacional de Vialidad cayó un 82,3% frente a 2023, habiéndose ejecutado apenas el 32,7% de los fondos del ICL asignados por ley a obras y mantenimiento.
El estudio confirmó además que el peso impositivo en el precio final de la nafta pasó del 8,9% al 20,1%. En un litro de nafta súper superior a 2.045 pesos, unos 411 pesos corresponden a impuestos. Este encarecimiento golpea a los distritos del norte, donde el combustible se ubica en la franja más cara del país por sobrecostos logísticos.
La suba de precios provocó una caída del 5,26% en el consumo interno de naftas durante los primeros siete meses de 2026, equivalente a 314 millones de litros menos. Esta merma impactó de lleno en el transporte de cargas, que además enfrenta mayores costos por el deterioro de calzadas sin bacheo ni señalización preventiva.
Recaudación récord, recorte en Vialidad y reclamos por las rutas de Catamarca
El contraste entre recaudación récord y parálisis caminera interpela al gobernador Raúl Jalil. Mientras el mandatario respalda las políticas nacionales y publicita el corredor hacia el Paso de San Francisco, los organismos públicos provinciales evitan reclamar a la Nación por los fondos retenidos del impuesto que los usuarios abonan en cada carga de combustible.
Las consecuencias de esta falta de mantenimiento quedaron expuestas en tramos críticos como la Cuesta de La Cébila sobre la Ruta Nacional 60, donde los vuelcos de camiones obligan a interrumpir el tránsito pesado. En lugar de exigir las transferencias viales automáticas, el Ejecutivo provincial mantiene una postura pasiva ante el deterioro de vías clave para la producción y el turismo.
El relevamiento del IAG ratifica el impacto del ajuste que golpea a las rutas de Catamarca. Con una carga tributaria triplicada y una ejecución vial de apenas el 32,7%, los sectores productivos y del transporte exigen que los recursos recaudados se destinen de inmediato a reparar los corredores troncales de la provincia.