El fuerte incremento del comercio exterior profundizó las críticas sobre el verdadero impacto de la minería en Catamarca. Pese a que las exportaciones provinciales acumularon una suba del 195% durante los últimos tres años, impulsadas por las ventas al exterior de litio y minerales metalíferos, las divisas generadas por la actividad extractiva no logran revertir el desempleo ni traducirse en mejoras concretas para los departamentos productores del oeste.
La contradicción entre las cifras millonarias del sector y la falta de puestos laborales estables quedó al descubierto tras el anuncio oficial de cursos breves para desocupados en Andalgalá. En dicho municipio, el Gobierno provincial dispuso capacitaciones de dos meses para intentar insertar a vecinos desempleados en tareas operativas mineras y turísticas, confirmando las dificultades que arrastran los pobladores para acceder a contrataciones directas y permanentes.
El reclamo de las comunidades del interior apunta a la falta de cumplimiento en la incorporación de mano de obra y proveedores locales. Vecinos y organizaciones territoriales vienen denunciando que las operadoras extractivas radican la mayor parte de sus contratos en firmas foráneas, mientras los trabajadores catamarqueños quedan relegados a actividades temporales de baja remuneración en lugar de acceder a empleos calificados dentro de los yacimientos.
Este esquema convive con un marcado retroceso en la economía formal de la provincia. Mientras la administración provincial celebra las estadísticas de ventas internacionales, los registros del sector productivo reflejan una pérdida sostenida en los puestos registrados del sector privado, con despidos fabriles y suspensiones comerciales que no encuentran contención dentro de la actividad extractiva ni del turismo comarcal.
Récord de exportaciones, desocupación en Andalgalá y los reclamos a la minería en Catamarca
La falta de distribución de la renta minera interpela la gestión del gobernador Raúl Jalil y de los organismos provinciales del área. Pese a que Catamarca se ubicó como la segunda jurisdicción que más recursos recibió de la Nación para obras de infraestructura, las rutas departamentales continúan deterioradas y sin mantenimiento periódico, dificultando la circulación de cargas pesadas y el tránsito habitual de los residentes.
El malestar social en las zonas productivas se agrava por el impacto de los aumentos en las tarifas energéticas de EC SAPEM. Con boletas que superan la capacidad de pago de los vecinos y salarios que no alcanzan a cubrir la canasta básica familiar, la proliferación de deudas empuja a miles de hogares a recurrir a préstamos usurarios para comprar bienes elementales de subsistencia.
La disparidad entre los balances corporativos y la vulnerabilidad en Andalgalá confirma las deudas pendientes de la minería en Catamarca. Frente a un modelo que acumula récords de venta al exterior pero responde con cursos transitorios ante la falta de empleo, los sectores del interior exigen que los recursos generados financien puestos genuinos, salarios dignos y obras públicas esenciales para la provincia.