La decisión de la intendenta Susana Zenteno de anular el beneficio extraordinario por años de servicio encendió un nuevo frente de conflicto para los empleados municipales en Catamarca. El concejal chacarero Franklin Medina propuso remitir el decreto de veto al área legal del Concejo Deliberante para evaluar sus alcances jurídicos y limitaciones técnicas, abriendo la puerta a una reformulación del proyecto que permita otorgar un reconocimiento económico a los agentes públicos comunales.
La iniciativa legislativa, impulsada originalmente por el edil Gerónimo Cabrera, establecía el cobro de tres sueldos para quienes alcanzaran los 25 años de antigüedad laboral y seis salarios completos para quienes computaran 30 años en funciones. Pese a que el cuerpo deliberativo sancionó la norma por consenso, el Ejecutivo de Valle Viejo resolvió vetarla íntegramente, frenando el pago previsto y desatando el malestar de los trabajadores comunales en el departamento.
En declaraciones radiales, Medina respaldó la legitimidad del reclamo laboral, aunque planteó reparos sobre la competencia del legislativo para disponer partidas directas de las cuentas municipales. El edil señaló que no corresponde decidir de manera arbitraria sobre los recursos financieros que administra el Ejecutivo, argumentando la necesidad de leer detenidamente los fundamentos jurídicos del veto antes de definir si insistirán con la ratificación o impulsarán un esquema modificado.
Como vía alternativa para sortear la traba institucional, el concejal sugirió estructurar el beneficio inicialmente para la planta dependiente del Concejo Deliberante, invitando formalmente a la administración municipal a adherir. Al mismo tiempo, Medina solicitó encauzar la discusión dentro del recinto legislativo y evitar precipitaciones, mientras el gremio municipal organiza movilizaciones callejeras para rechazar la anulación de la ordenanza.
Veto municipal, tensión con el SOEM y el desamparo salarial en los departamentos
La resistencia de las intendencias a otorgar compensaciones económicas devela una constante de asfixia que golpea a los trabajadores del interior. Amparadas en la pauta de contención del gobernador Raúl Jalil, las gestiones comunales aplican medidas de ajuste fiscal sobre las plantas salariales más postergadas de la provincia, recortando beneficios adquiridos mientras el costo de la canasta básica pulveriza los ingresos de la administración pública.
El Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) de Valle Viejo advirtió sobre la posibilidad de activar paros y cortes de ruta si no se garantiza una recomposición efectiva. La negativa del Ejecutivo a convalidar la ordenanza tensa aún más la relación gremial, visibilizando la falta de mecanismos institucionales de diálogo por parte de las autoridades oficiales para atender reclamos por jubilaciones dignas y reconocimientos de carrera.
El debate por la ordenanza truncada expone las crecientes dificultades laborales que atraviesan los empleados municipales en Catamarca. Con sindicatos en estado de alerta permanente, normativas bloqueadas por el poder político y salarios de subsistencia, la familia municipal reclama soluciones urgentes y partidas presupuestarias reales que reconozcan décadas de servicio sin excusas burocráticas.