Un violento episodio callejero registrado en el sector sur de la Capital volvió a poner en discusión la eficacia del patrullaje policial en Catamarca. Numerarios de la Comisaría Sexta intervinieron tras una alerta del sistema SAE-911 en la intersección de las avenidas Misiones y Doctor Deodoro Maza, donde aprehendieron a un hombre acusado de amenazar a transeúntes e intentar provocar daños materiales contra vehículos estacionados.
El procedimiento se inició a partir del testimonio de un vecino de 45 años que transitaba por el lugar. Según relató la víctima a las autoridades policiales, momentos antes un individuo desconocido intentó forzar y destrozar automóviles particulares sobre la calzada y, al ser descubierto, lo intimidó directamente con un arma blanca de fabricación casera.
Tras el arribo de las patrullas, los efectivos lograron arrestar al sospechoso, un hombre de 38 años identificado formalmente de apellido Córdoba. El detenido fue trasladado hacia la seccional policial de la jurisdicción, quedando a disposición directa de la Fiscalía de Instrucción en turno del Distrito Oeste, mientras que los uniformados instaron al denunciante a formalizar la acusación en la Unidad Judicial N° 6.
Pese a la captura concreta del agresor, el suceso generó profunda preocupación entre comerciantes y residentes del barrio. Los vecinos advierten que las avenidas principales y calles periféricas carecen de presencia continua de móviles policiales, lo que facilita el accionar de sujetos armados que circulan sin restricciones intimidando a transeúntes en plena vía pública.
Falta de recursos en comisarías, demoras del 911 y ausencia de prevención urbana
La reiteración de estos hechos delictivos en puntos neurálgicos de la ciudad expone las limitaciones preventivas que arrastra el Ministerio de Seguridad provincial. Diversos sectores vecinales remarcan que la respuesta oficial suele depender de llamadas de auxilio a centrales telefónicas desbordadas, sin que se desplieguen tareas sistemáticas de vigilancia en esquinas residenciales y paradas de transporte público.
A este cuadro de vulnerabilidad barrial se suma el reclamo por la falta de equipamiento y combustible para los patrulleros asignados a las comisarías seccionales. La ausencia de recorridos permanentes permite que individuos con antecedentes hostiguen a las familias trabajadoras, mientras los organismos de control focalizan los operativos en el microcentro administrativo y postergan a las zonas periféricas del Valle Central.
El incidente armado en la esquina de Misiones y Deodoro Maza confirma las falencias que rodean al patrullaje policial en Catamarca. Con ciudadanos forzados a intervenir para resguardar sus propios bienes y un clima de inseguridad creciente en las calles, los vecinos exigen un plan integral de rondas a pie y monitoreo efectivo para devolver la tranquilidad a los barrios capitalinos.





