El marcado deterioro de uno de los predios deportivos y recreativos más concurridos de la ciudad encendió el debate sobre el estado de la infraestructura pública en Catamarca. Usuarios habituales del Polideportivo Capital denunciaron a través de canales ciudadanos la falta integral de tareas de mantenimiento en las instalaciones, alertando por deficiencias edilicias estructurales y un severo cuadro de suciedad en los sectores comunes que afecta a cientos de jóvenes y familias.
La queja puntualizó que el complejo requiere una intervención inmediata tanto en sus pabellones como en sus áreas de servicio esenciales. Vecinos y deportistas señalaron que los sanitarios presentan graves problemas de higiene, falta de agua y desatención constante, transformando un espacio destinado a la práctica atlética y la contención social comunitaria en un foco de insalubridad y desidia administrativa cotidiana.
El malestar cobra mayor dimensión al tratarse del principal complejo público provincial para el desarrollo de actividades formativas y torneos barriales. Quienes concurren a diario lamentan que las canchas, techos y vestuarios muestren signos evidentes de desgaste sin que las cuadrillas técnicas realicen refacciones periódicas que garanticen la integridad física de los asistentes que concurren a entrenar en el predio.
Esta situación se inscribe en una seguidilla de reclamos comunitarios por el abandono de los espacios urbanos en distintos puntos de la Capital. Los usuarios denuncian que las peticiones formales elevadas a los organismos encargados de la administración del predio son ignoradas de manera sistemática, obligando a los deportistas a convivir con artefactos dañados y ambientes completamente degradados por la falta de limpieza sostenida.
Instalaciones degradadas, falta de mantenimiento y desinterés oficial
El desamparo visible en el complejo evidencia las contradicciones de gestión bajo la conducción de Raúl Jalil. Distintos sectores cuestionan que mientras las autoridades provinciales celebran la concreción de eventos masivos de perfil corporativo, los espacios deportivos estatales que utilizan los vecinos del Valle Central carecen de partidas presupuestarias mínimas para reparar puertas, griferías y luminarias básicas en sus pabellones.
A la carencia de obras edilicias se añade la precariedad de los servicios de higiene cotidiana dentro de las dependencias públicas. La desatención de los baños en un espacio deportivo de alta concurrencia expone la ausencia de controles operativos por parte de las carteras ministeriales, que no supervisan el desempeño de las cuadrillas de maestranza ni proveen insumos básicos de desinfección en las sedes estatales.
El deterioro del predio capitalino vuelve a transparentar las falencias crónicas de la infraestructura pública en Catamarca. Con deportistas que deben entrenar en instalaciones rotas y sanitarios colapsados por la falta de limpieza, la comunidad exige que el Gobierno provincial reactive las tareas de refacción y destine fondos concretos para devolver condiciones de dignidad a los clubes y polideportivos públicos de la provincia.