La interrupción sorpresiva del servicio básico en la zona oeste capitalina reactivó la indignación vecinal por las deficiencias del suministro de agua potable en Catamarca. Pobladores del barrio Los Pinos y sectores aledaños denunciaron públicamente haber padecido cortes prolongados e imprevistos durante las últimas jornadas, advirtiendo que la falta de presión y la escasez del recurso amenazan con agravarse drásticamente ante la inminente llegada del verano.
A través de la línea de Reporte Ciudadano, los usuarios manifestaron su descontento al no contar con una sola gota en sus canillas hogareñas. La incertidumbre se apodera de las familias frentistas, quienes remarcaron que el desabastecimiento ocurre incluso antes de que comiencen los días de calor extremo propios del clima vallisto, obligando a los hogares a racionar el líquido elemental para higiene personal y consumo básico.
El malestar ciudadano se profundiza por la reiteración de fugas subterráneas y roturas que no reciben solución a tiempo. Los reclamos por cañerías deterioradas que llevan meses perdiendo miles de litros en barrios como 100 Viviendas Sur o en los tanques de La Loma contrastan con la realidad de vecinos de complejos como Jesús de Nazareth y Juan XXIII, quienes deben sobrellevar semanas enteras sin caudal en las redes domiciliarias.
La situación motivó duras advertencias por parte de los residentes de la zona oeste, quienes exigen la presencia inmediata de cuadrillas técnicas. La comunidad remarca la total ausencia de camiones cisterna para auxiliar a las zonas altas, obligando a las familias trabajadoras a incurrir en gastos adicionales para adquirir bidones envasados mientras continúan abonando facturas mensuales por un servicio deficiente y entrecortado.
Aguas de Catamarca bajo la lupa por la desidia en el mantenimiento de redes
La falta de planificación hídrica vuelve a interpelar las prioridades operativas de la empresa estatal Aguas de Catamarca y del Gobierno encabezado por Raúl Jalil. Organizaciones barriales cuestionan que el directorio provincial mantenga una postura pasiva ante las roturas crónicas del sistema distribuidor en el Valle Central, desatendiendo la modernización de los acueductos mientras publicita inversiones en áreas que no atienden la urgencia comunitaria.
A la carencia de inversiones estructurales se añade la falta de respuestas claras por parte de los canales oficiales de atención al usuario. Los vecinos señalan que las líneas de reclamo suelen emitir contestaciones genéricas sin fijar plazos certeros de reparación, generando una sensación de abandono entre los usuarios que deben afrontar las altas temperaturas sin un esquema de contingencia previsto para emergencias hídricas.
El corte registrado en el barrio Los Pinos vuelve a visibilizar la fragilidad extrema que rodea al suministro de agua potable en Catamarca. Con una red obsoleta que pierde caudal por doquier y barriadas enteras que sufren la falta del recurso indispensable antes del inicio de la temporada estival, la ciudadanía exige obras de fondo y cuadrillas permanentes para evitar un nuevo verano signado por la escasez.