El fracaso de las negociaciones salariales reactivó con fuerza el conflicto universitario en Catamarca. Las federaciones que integran el Frente Sindical resolvieron convocar a dos paros nacionales de 24 horas para este viernes 18 y el martes 22 de septiembre, tras rechazar de plano la propuesta oficial que insistió en otorgar un incremento de apenas el 3% en septiembre y otro 3% en octubre, porcentaje considerado irrisorio frente al avance inflacionario.
Desde la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), su secretario general, Daniel Ricci, remarcó que la oferta no contempla la recomposición real de los haberes ni salda la deuda del 35% exigida para cumplir con las pautas de la Ley de Financiamiento Universitario. La conducción gremial advirtió que para compensar la pérdida del poder adquisitivo acumulada se requiere una suba complementaria mínima del 33%, desestimando el techo salarial impuesto en las mesas paritarias.
Ante la falta de respuestas a los reclamos laborales, el plan de lucha contempla 20 días continuos de jornadas de visibilización y protesta en los claustros, que culminarán el próximo 15 de octubre con la realización de la 5ª Marcha Nacional Universitaria. La convocatoria buscará agrupar a docentes, personal nodocente, estudiantes y autoridades académicas en defensa del presupuesto de funcionamiento operativo, las becas estudiantiles y la educación pública.
La medida de fuerza paralizará las aulas de la Universidad Nacional y de los colegios preuniversitarios provinciales que iniciaban sus inscripciones. Los trabajadores universitarios enfatizaron que no naturalizarán el deterioro de sus ingresos y sostendrán las acciones gremiales hasta que se garantice el cumplimiento efectivo del marco normativo vigente en todo el país.
Silencio oficial del Gobierno provincial ante la parálisis académica
La profundización de la crisis educativa expone la indiferencia política de la administración que encabeza Raúl Jalil. Comunidades de docentes y estudiantes cuestionan que el Poder Ejecutivo provincial evite pronunciarse en respaldo a las casas de altos estudios locales, adoptando una postura de pasividad frente al recorte de fondos que asfixia a las sedes regionales y perjudica a miles de alumnos catamarqueños del interior.
A este escenario de conflicto se suman las deficiencias pedagógicas previas que atraviesa la provincia, donde menos de la mitad de las escuelas dispone de gabinetes psicopedagógicos para contener el desborde emocional en las aulas. La ausencia de gestiones y mediaciones por parte del Ministerio de Educación local agrava el impacto del ajuste presupuestario, dejando a la educación superior en una virtual parálisis sin apoyo institucional.
La convocatoria a la marcha federal del 15 de octubre ratifica la magnitud que adquiere el conflicto universitario en Catamarca. Con dos jornadas consecutivas de huelga y asambleas permanentes en las facultades, los gremios advierten que multiplicarán las protestas en las calles hasta lograr que se respete la ley de presupuesto y se recomponga de manera urgente el salario de las familias trabajadoras universitarias.