Una alarmante contracción mercantil sacude al sector farmacéutico y enciende el debate sobre el consumo de medicamentos en Catamarca. Según advirtió el vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos local, José Lescano, los mostradores registran un retroceso interanual de entre el 15% y el 20%, un indicador crítico que refleja cómo los pacientes abandonan o postergan la compra de remedios esenciales debido a la constante pérdida del poder adquisitivo.
El dirigente sectorial explicó que la merma en la afluencia de clientes golpea de lleno la sustentabilidad financiera de los comercios del rubro. Al desplome de la demanda se añade una suba sostenida en las obligaciones corrientes como alquileres comerciales, reposición de insumos y tarifas de servicios, una ecuación inflacionaria que reduce al mínimo la rentabilidad operativa y asfixia a las farmacias independientes.
Si bien hasta el momento las autoridades colegiadas no reportaron cierres definitivos de establecimientos en el Valle Central o en el interior, la incertidumbre se mantiene en niveles altos. Desde la entidad remarcaron que el contexto generalizado de recesión afecta a los locales barriales, que deben absorber el encarecimiento de los costos de distribución para evitar interrumpir las guardias obligatorias en las comunidades.
Frente a este escenario adverso, los comerciantes aguardan el despliegue pleno del programa oficial Marcatón Medicamentos a partir de la próxima semana. Tras finalizar el plazo de empadronamiento, el Poder Ejecutivo provincial prepara la difusión del listado final de farmacias adheridas, aunque los referentes del sector advirtieron que la efectividad real de los descuentos dependerá del poder de compra del público.
Parches oficiales, asfixia en los mostradores y pasividad de Raúl Jalil
La crisis en el expendio de remedios evidencia las limitaciones del esquema asistencial conducido por Raúl Jalil. Distintos sectores comunitarios fustigan que el Gobierno provincial promocione planes de bonificación de corto alcance en lugar de frenar la desregulación de precios de laboratorio, dejando a los jubilados y familias vulnerables desamparados frente a valores inalcanzables para tratamientos crónicos.
A esta debilidad de gestión se suma la falta de alivio fiscal para las pequeñas y medianas farmacias del interior profundo. Propietarios de locales denuncian que la Agencia de Recaudación provincial mantiene intacta la presión tributaria sobre los comercios minoristas, omitiendo exenciones de ingresos brutos o créditos a tasa subsidiada que permitan a los boticarios financiar la compra mayorista de medicamentos indispensables.
Los datos informados por el Colegio de Farmacéuticos desmienten el relato de estabilidad económica y ratifican el declive en el consumo de medicamentos en Catamarca. Con familias que recortan tratamientos prescritos para poder subsistir y mostradores comerciales al borde del déficit operativo, la sociedad civil exige al Poder Ejecutivo medidas de fondo que garanticen el acceso irrestricto a los fármacos esenciales.