La coincidencia entre los balances de endeudamiento y la caída del empleo formal configuró un panorama adverso para el Gobierno de Raúl Jalil. Los registros oficiales e informes sectoriales conocidos en las últimas horas confirmaron que mientras la desocupación en el Gran Catamarca subió del 4,9% al 6,4% en solo tres meses, más de 57.000 empresas entraron en mora a nivel nacional y el retraso en el pago de deudas familiares llegó al 12,9%.
El impacto laboral en el Valle Central expone la pérdida de puestos de trabajo directos. Según las estadísticas del Indec, la cantidad de personas ocupadas se redujo de 104.000 a 97.000 en el segundo trimestre del año, lo que significó la pérdida neta de 7.000 empleos y dejó al aglomerado local con la tasa de desempleo más alta de todo el Noroeste argentino.
A la contracción del mercado de trabajo se suma el endeudamiento de los hogares para cubrir gastos elementales. Informes del Banco Central y del Instituto Argentina Grande señalaron que casi 3,4 millones de deudores se encuentran catalogados como incobrables por montos inferiores a 78.000 pesos, lo que refleja que las obligaciones impagas corresponden a consumos diarios y no a compras extraordinarias.
El freno en el consumo cotidiano golpea de lleno al comercio minorista. Desde el Colegio de Farmacéuticos advirtieron una baja interanual de hasta el 20% en las ventas de medicamentos debido al deterioro de los ingresos, mientras que la cantidad de cheques rechazados en las empresas alcanzó niveles que comprometen la reposición habitual de mercadería y el pago a proveedores.
Desocupación en el Valle Central y falta de medidas de Raúl Jalil
El cuadro económico profundiza las críticas dirigidas al gobernador Raúl Jalil. Cámaras del sector productivo cuestionan que la administración provincial no implemente herramientas de asistencia crediticia a tasa bonificada ni alivios en los impuestos locales, en un contexto donde Catamarca se ubica entre los distritos más afectados por el cierre y la baja de firmas comerciales.
A este frente económico se añaden los reclamos gremiales en los municipios y las convocatorias a movilizaciones públicas. Con sectores sociales marchando hacia la Plaza 25 de Mayo en rechazo a los aumentos de tarifas y comunas como Valle Viejo recortando beneficios laborales por falta de fondos, la gestión provincial evita otorgar auxilios presupuestarios extraordinarios para contener el descontento de los trabajadores.
La combinación entre la caída laboral y las dificultades de pago confirma el momento crítico para el Gobierno de Catamarca. Con 7.000 puestos menos en el área metropolitana, comercios con ventas a la baja y hogares que no logran cubrir sus cuentas, los sectores productivos y sociales reclaman decisiones urgentes para frenar el deterioro económico en la provincia.