Un grave hecho de presunta corrupción institucional sacudió la credibilidad operativa sobre cada control de tránsito en Catamarca. Una pareja que presenció el accionar irregular en la intersección de las avenidas Virgen del Valle y Belgrano denunció públicamente a una agente de fiscalización por recibir dinero a través de una transferencia bancaria para liberar a un automovilista que acababa de dar resultado positivo en el test de alcoholemia reglamentario.
El episodio se registró a las 2:20 de la madrugada del pasado 20 de septiembre, en momentos en que los denunciantes permanecían demorados sobre la calzada tras el secuestro preventivo de su motovehículo por circular sin la totalidad de las medidas de seguridad reglamentarias. Desde ese lugar, observaron de manera directa la maniobra irregular entre la inspectora pública y los ocupantes de un automóvil particular retenido en el puesto.
Según el testimonio brindado por los testigos, la agente dictó en voz baja su alias bancario personal para que la acompañante del infractor ejecutara el pago digital desde su teléfono celular. Tras exhibir el comprobante de la transacción en la pantalla, la funcionaria dio por finalizado el trámite con la palabra “listo”, procediendo a la devolución inmediata de la documentación vehicular para que continuaran circulando sin retención alguna.
Al percatarse de la maniobra, los damnificados increparon a la inspectora para consultar por qué se aplicaba una doble vara discriminatoria entre motociclistas y automovilistas. Ante el cuestionamiento vecinal, la mujer exhibió nerviosismo y justificó el depósito afirmando que los fondos recibidos correspondían a su marido, deslindando su accionar al argumentar que ella no había intervenido en el acta de secuestro de la moto.
Cobros ilegales y cuestionamientos al Gobierno de Raúl Jalil
La impunidad exhibida en los retenes nocturnos reactiva las críticas ciudadanas hacia las áreas de seguridad alineadas con el gobernador Raúl Jalil. Vecinos y organizaciones civiles fustigan que el Ministerio de Seguridad y las reparticiones de fiscalización no implementen auditorías internas rigurosas sobre los inspectores de calle, permitiendo que puestos destinados a salvar vidas se transformen en mecanismos recaudatorios ilícitos que consagran la impunidad de infractores con poder adquisitivo.
A esta falta de transparencia se suma la carencia de cámaras corporales obligatorias y sistemas de registro digital auditables en los puestos viales. Conductores del Valle Central denuncian que las áreas gubernamentales desatienden las denuncias por coimas y aprietes patrimoniales, dejando a los ciudadanos en total desamparo frente a la discrecionalidad de agentes que operan sin supervisión jerárquica durante las madrugadas.
La denuncia sobre pagos virtuales en plena vía pública desacredita por completo la función de cualquier control de tránsito en Catamarca. Con ciudadanos que aportan testimonios concretos sobre el cobro de sobornos para perdonar alcoholemias positivas, la sociedad exige al Poder Ejecutivo una investigación administrativa urgente y la intervención judicial inmediata de las dependencias de fiscalización vial para erradicar estas prácticas delictivas.