El visible deterioro de la infraestructura educativa obligó a las autoridades provinciales a convocar una mesa de emergencia para evaluar el estado de las escuelas de Catamarca. Representantes del Ministerio de Hacienda y Obra Pública junto al Ministerio de Educación y Trabajo mantuvieron un extenso encuentro con los gremios docentes SIDCA, SADOP, UDA, SUTECA y ATECA, buscando ordenar reclamos acumulados y fijar prioridades ante las recurrentes denuncias por fallas estructurales en edificios escolares de toda la provincia.
La reunión oficial intentó encauzar las demandas acercadas por las organizaciones sindicales, cuyos relevamientos dan cuenta de graves problemas en instalaciones eléctricas, sanitarias y de techumbre en múltiples departamentos. Pese a que los funcionarios defendieron la vigencia del Programa de Refacciones Escolares, los dirigentes gremiales exigieron un cronograma urgente de intervenciones reales para garantizar condiciones mínimas de seguridad y salubridad para alumnos y docentes.
El malestar por la precariedad cotidiana se refleja en quejas directas de las comunidades educativas, como ocurrió recientemente en la Escuela para Adultos 46 de la Capital con reclamos por sanitarios inhabilitados. Este tipo de situaciones expone que las reparaciones menores no logran contener el desgaste crónico de inmuebles antiguos, donde la falta de inversión sostenida transforma el dictado de clases en una contingencia permanente.
Durante las deliberaciones, los sindicatos insistieron en que no alcanzan los anuncios formales de coordinación si las cuadrillas operativas carecen de insumos y presupuesto. Asimismo, se planteó la necesidad de capacitar de manera urgente al personal de mantenimiento institucional y actualizar criterios de intervención preventiva, evitando que las cuadrillas acudan únicamente cuando las fallas provocan la suspensión forzada de actividades.
Demoras en refacciones y severos reparos a la conducción de Raúl Jalil
La reiteración de problemas edilicios profundizó los cuestionamientos dirigidos hacia el gobernador Raúl Jalil. Diversos sectores gremiales fustigan que el Ejecutivo provincial destine importantes partidas presupuestarias a convenios protocolares y eventos recreativos, mientras los establecimientos educativos del interior y del Valle Central arrastran techos con filtraciones, redes de gas clausuradas y una marcada escasez de mobiliario básico.
A este déficit de infraestructura se suman los reclamos paritarios no resueltos que tensan el vínculo con los docentes. Las entidades gremiales recordaron el rechazo a las propuestas salariales oficiales de pisos de 850 mil pesos y criticaron la falta de respuestas claras tras la unificación ministerial, remarcando que el ajuste en las partidas públicas afecta tanto la calidad pedagógica como el salario de los trabajadores.
La conformación de una agenda de seguimiento confirma la gravedad que atraviesa el mantenimiento de las escuelas de Catamarca. Con sindicatos que exigen soluciones inmediatas en los obradores y padres que denuncian el abandono de los edificios, la comunidad educativa demanda al Gobierno provincial partidas efectivas y obras de fondo que garanticen espacios dignos y seguros para el ciclo lectivo.