El progresivo quiebre de la cadena de pagos profundizó las dificultades operativas de las pymes en Catamarca. Nuevos informes económicos confirmaron que en agosto de 2026 se rechazaron 125.645 cheques por falta de fondos en el país, lo que representa una suba del 9% interanual y un acumulado del 54% desde noviembre de 2023, impactando de lleno en la liquidez cotidiana de los pequeños comercios locales.
La persistencia del deterioro financiero fue alertada por la central de riesgo Fidelitas y el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), registrando 22 meses consecutivos de subas interanuales en documentos rechazados. Al utilizarse masivamente el cheque diferido para sostener el capital de trabajo y la compra de mercadería, la imposibilidad de cobrar en fecha paraliza a los proveedores y restringe el crédito comercial de corto plazo.
A este escenario financiero se suma la caída de la demanda interna relevada por el INDEC, donde solo el 7,9% de los supermercados califica como buena su situación comercial y la industria manufacturera acumula una contracción del 2,6%. Este freno del consumo impacta directamente en el mercado local, que ya arrastra el cierre de 483 empleadores privados y una morosidad financiera del 34,34% en la población.
Frente al parate de las ventas, los sectores mercantiles comenzaron a exigir medidas de alivio tributario urgente para evitar nuevos ceses de actividad. En las últimas horas, representantes del comercio formalizaron reclamos para que se elimine el cobro del impuesto sobre los Ingresos Brutos, al que señalaron como uno de los gravámenes más perjudiciales para la actividad productiva provincial.
Presión impositiva y fundados cuestionamientos a Raúl Jalil
La falta de medidas provinciales frente a la recesión comercial reactivó fundados cuestionamientos hacia Raúl Jalil. Diversos referentes productivos cuestionan que el mandatario encabece misiones institucionales en Europa mientras en el plano local se mantiene una elevada presión fiscal, sin ofrecer prórrogas impositivas ni líneas de crédito blando para respaldar a las empresas que sufren el corte de la cadena de pagos.
A esta situación se añade el reclamo por las retenciones bancarias que aplican los organismos de recaudación sobre cuentas sobregiradas y la continuidad del esquema de Ingresos Brutos pese a la caída de la facturación. Los comerciantes advierten que, lejos de implementar herramientas de sostenimiento, el Estado provincial mantiene una política recaudadora que agrava el endeudamiento de las firmas locales.
El aumento sostenido de documentos sin fondos expone la fragilidad de las pymes en Catamarca. Con 22 meses de subas en los rechazos de cheques, tarifas de servicios en alza y la negativa oficial a revisar la carga impositiva provincial, los comerciantes reclaman al Poder Ejecutivo respuestas concretas para sostener la actividad comercial y los puestos de trabajo.





