Una serie de allanamientos simultáneos en la zona norte de la Capital volvió a evidenciar el impacto de la inseguridad en Catamarca. Personal de la División Investigaciones y sumariantes judiciales concretaron tres procedimientos en los barrios 50 Viviendas Norte y Eva Perón, tras acumular múltiples denuncias radicadas en las Unidades Judiciales N° 5 y N° 7 por damnificados que alertaron sobre reiterados hechos ilícitos en la vía pública y domicilios particulares.
Bajo órdenes de las Fiscalías de Instrucción N° 4 y N° 8, los efectivos irrumpieron en las viviendas señaladas para recuperar elementos sustraídos a frentistas locales. En el registro incautaron un tráiler metálico, un rifle de aire comprimido, elementos para juegos lúdicos y distintas prendas de vestir vinculadas a las causas, culminando con el arresto de un hombre de 50 años de apellido Sosa.
Pese a las medidas ordenadas por las autoridades de turno, el descontento comunitario se intensifica en los sectores periféricos. Familias del sector norte advierten que los operativos se ejecutan de manera tardía, cuando los delincuentes ya han consolidado aguantaderos y depósitos clandestinos para acopiar o desarmar bienes robados a plena luz del día en las calles del vecindario.
El reclamo vecinal subraya que la Policía actúa habitualmente tras la consumación del delito en lugar de prevenir los asaltos cotidianos. La presencia de armas de aire comprimido e inmuebles utilizados para resguardar elementos de procedencia ilícita demuestra la vulnerabilidad que padecen los trabajadores ante el escaso patrullaje en las barriadas donde se registraron los hechos.
Desprotección barrial y fundados cuestionamientos a Raúl Jalil
La recurrencia de hechos delictivos sin contención disuasiva reavivó fundados cuestionamientos hacia Raúl Jalil. Diversos sectores vecinales critican que el Ministerio de Seguridad no asigne patrulleros ni personal suficiente para custodiar las arterias del norte capitalino, permitiendo que bandas organizadas operen con total libertad y obliguen a las familias a encerrarse en sus propias viviendas.
A este déficit preventivo se suma la marcada contradicción entre la propaganda gubernamental sobre equipamiento tecnológico y la realidad desamparada que sufren los distritos urbanos. Los frentistas señalan que las cámaras oficiales de vigilancia no previenen los asaltos y que los recursos policiales se movilizan únicamente cuando la presión vecinal y las denuncias acumuladas amenazan con desbordar a las dependencias policiales locales.
El operativo en el barrio Eva Perón confirma el escenario de permanente zozobra vinculado a la inseguridad en Catamarca. Con depósitos ilegales instalados en áreas residenciales y ciudadanos que temen perder sus pertenencias a diario, la comunidad exige al Poder Ejecutivo provincial operativos permanentes de saturación policial para frenar la impunidad delictiva en la Capital.





