El peligro recurrente de anegamientos y crecidas de cursos hídricos reactivó la alarma por las inundaciones en Catamarca. Ante la proximidad de la temporada de tormentas estivales, el Concejo Deliberante y el municipio de Valle Viejo acordaron la conformación de un Comité de Emergencia Meteorológica para articular tareas preventivas con fuerzas de seguridad y dependencias técnicas en Catamarca.
La iniciativa fue impulsada por el concejal Franklin Medina, quien fundamentó la necesidad de este dispositivo especial en los antecedentes de desbordes registrados en la década del 90 y el marcado crecimiento demográfico que experimentó la zona. El esquema prevé nuclear a la Secretaría de Gobierno comunal, Obras Públicas, Defensa Civil, Tránsito, Bomberos Voluntarios y la Policía de la Provincia bajo una misma mesa de contingencia.
El plan contempla la distribución de maquinaria pesada, arena y equipamiento logístico en áreas críticas del departamento, caracterizado por calles con desniveles pronunciados y cruces de badenes vulnerables. Si bien la empresa estatal Aguas de Catamarca inició tareas de mantenimiento en la red pluvial y desagües, los vecinos advierten que las obras de contención avanzan con excesiva lentitud para mitigar el impacto de eventuales crecidas repentinas.
A la vulnerabilidad ante las lluvias se suma la falta de infraestructura básica para combatir siniestros ígneos en el casco urbano departamental. Medina anticipó la presentación de un pedido formal para reactivar una ordenanza postergada que dispone la colocación de bocas hidrantes en puntos estratégicos, señalando como ejemplo la plaza de San Isidro, donde convergen escuelas, templos, comisarías y dependencias públicas sin abastecimiento hídrico directo.
Desprotección pluvial y fundados cuestionamientos a Raúl Jalil
La carencia de obras hidráulicas integrales en los municipios periféricos reactivó fundados cuestionamientos hacia Raúl Jalil. Diversos sectores comunitarios fustigan que el Ejecutivo provincial concentre el financiamiento de infraestructura en eventos de promoción turística en la Capital mientras las comunas del Valle Central deben afrontar fenómenos climáticos con recursos de auxilio limitados y redes de drenaje obsoletas.
A este déficit de inversión se añade la contradicción entre las alertas meteorológicas oficiales y la postergación en la dotación de insumos clave para los cuarteles de bomberos y brigadas de rescate. Pobladores de Valle Viejo remarcan que el Gobierno provincial no garantiza partidas presupuestarias directas para blindar las cuencas de los ríos que descienden de las sierras, exponiendo a las familias ribereñas a pérdidas materiales permanentes en cada temporada de tormentas.
El lanzamiento del comité local pone en evidencia la urgencia de atender las causas de las inundaciones en Catamarca. Con barriadas enteras en vilo ante el riesgo de anegamientos y una llamativa falta de hidrantes en zonas céntricas, la comunidad exige al Poder Ejecutivo provincial ejecutar planes maestros de desagüe y obras estructurales que protejan de forma definitiva los hogares catamarqueños.